Petróleo, coimas y paraísos que no desaparecen

23La auto denuncia de Bristish Petroleum sobre el pago de sobornos en Chubut para prorrogar el contrato de PAE durante el gobierno de Das Neves, generó gran escandalete local, pero no mucha sorpresa en el mundo de los negocios internacionales.
De hecho, las cien compañías más importantes del Reino Unido, aglutinadas en el famoso índice bursátil FTSE100 (Financial Times Stock Exchange), tienen más de ocho mil subsidiarias en paraísos fiscales y viven haciendo negocios con dinero y evasión, más que con productos. Los bancos son los usuarios más prolíficos de estos circuitos de la evasión impositiva global, pero a su amparo operan también multinacionales manufactureras, telefónicas, energéticas, de turismo, supermercados y bebidas. Según el informe de la ONG ActionAid publicado a fines del año pasado por Página/12, las FTSE100 tienen unas 128 subsidiarias o “joint ventures” en Argentina y fuerte presencia en todo el mundo en desarrollo.
El informe de ActionAid pone en tela de juicio la supuesta voluntad política del gobierno británico para combatir el uso de paraísos fiscales. En la última reunión de ministros de Finanzas del G-8 George Osborne, indicó que era “fundamental que las compañías y los individuos paguen lo que les corresponde de impuestos”. La realidad es que bajo las narices de su ministerio, 98 de las 100 compañías del FTSE100 tienen subsidiarias en paraísos fiscales y 10 de ellas tienen su sede central en ellos, clara señal de que no mucho ha cambiado desde que en 2009 el G-20 anunciara “el fin de los paraísos fiscales”.

La auto denuncia de Bristish Petroleum sobre el pago de sobornos en Chubut para prorrogar el contrato de PAE durante el gobierno de Das Neves, generó gran escandalete local, pero no mucha sorpresa en el mundo de los negocios internacionales.

Hoy la magnitud de la crisis es tal que no bastan anuncios rimbombantes y grandilocuentes promesas como la del entonces presidente francés que se comprometió nada más y nada menos que a “refundar el capitalismo”. En la reunión de ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE) de abril de 2013 nueve países –España, Reino Unido, Italia, Francia, Alemania, Polonia, Holanda, Bélgica y Rumania– adhirieron a un proyecto piloto de intercambio automático de información bancaria sobre los datos de los no residentes, algo que permitirá fiscalizar la evasión impositiva de multimillonarios. Pero según Chris Jordan, uno de los responsables del informe de ActionAid, este instrumento, reclamado durante mucho tiempo, por las organizaciones no gubernamentales, es apenas la punta del iceberg. “Este modelo de intercambio automático se basa en un mecanismo adoptado por Estados Unidos y el problema es que todavía no se sabe bien a quién cubre exactamente. La mecánica de los paraísos fiscales es tan compleja que puede haber agujeros por los que se cuela la mayoría de los grandes evasores, incluyendo a las multinacionales y bancos”, indicó Jordan a Página/12.

Moneda corriente

Nicholas Shaxson, autor de Treasury Islands (Islas del Tesoro), un exhaustivo estudio de los paraísos fiscales, opina que las contradicciones británicas con el tema son claras. “Por un lado, el gobierno está tironeado por sus problemas fiscales y una economía que acaba de salir de una doble recesión, pero no del estancamiento. Por el otro, es un centro financiero que se beneficia enormemente de la existencia de los paraísos fiscales”, indicó a Página/12.
Las 100 compañías del FTSE tienen unas 1685 subsidiarias en territorios dependientes de la corona británica y conocidos paraísos fiscales como Jersey, las British Virgin Islands, las islas Caimán, Bermuda y Gibraltar. En las Bahamas hay 115.000 compañías por los 307 mil habitantes de las islas. En las islas Jersey, la proporción es igualmente exorbitante: 33 mil compañías para 91 mil habitantes. El mismo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, ejemplificó el problema en más de una ocasión con la Ugland House, un edificio situado en otra dependencia británica, las islas Caimán, que alberga a más de 18 mil compañías.

Modus operandi

La mecánica de la evasión y elusión fiscal varía de acuerdo con el sujeto –individuo, banco, multinacional–, pero el objetivo es el mismo. En el caso de las corporaciones, las subsidiarias en paraísos fiscales sirven para distorsionar la estructura de precios internos de las compañías, un mecanismo de largo aliento ya que, según la OCDE, el 60 por ciento del comercio internacional global se produce entre multinacionales. “Supongamos que una empresa multinacional opera en un país X con un impuesto corporativo del 30 por ciento. La empresa pagará menos impuestos cuanto menos ganancias tenga. De manera que contratará a precios inflados servicios legales o financieros o de promoción de sus propias subsidiarias instaladas en distintos paraísos fiscales, donde pagan mucho menos en impuestos”, explicó a Página/12 John Christensen, director de Tax Justice International.
Este mecanismo tiene un fuerte impacto en los países en desarrollo.

El paraíso argentino

Las FTSE100 tienen 128 subsidiarias en Argentina, que van del campo de la minería y el petróleo al de alimentos, artículos para el hogar y seguros. “Esto no prueba que necesariamente haya evasión impositiva. Pero sí que estas compañías tienen una estructura internacional tal que pueden con toda facilidad mover sus ganancias a través de los paraísos fiscales practicando una doble evasión impositiva, tanto respecto al Reino Unido como a Brasil”, explica Jordan.
Compañías internacionales de servicios como Google o Starbucks se vieron obligadas a reconocer que prácticamente no pagaban impuestos en el Reino Unido. El especialista en economía comparada de la Universidad de Cambridge, el chileno José Gabriel Palma, explicó el mecanismo usado. “Starbucks no paga impuestos a las utilidades porque, según dicen, ‘no tiene ganancias contables’. Y no las tienen porque sus locales, de propiedad y administración de Starbucks, pagan a una empresa de Starbucks fuera del país una cantidad sideral por el derecho a usar el nombre de Starbucks. Esto es, Starbucks le paga a Starbucks por el uso del nombre Starbucks. Y en la legislación tributaria neoliberal de ese país, eso es perfectamente legal. Es realismo mágico contable. A mi juicio Gabriel García Márquez debería haber sido consultor de empresas de contabilidad”, indicó Palma.
En el pasado la opacidad financiera era complementaria de la opacidad mediática: nadie hablaba del tema. La crisis económica ha puesto el foco sobre la estructura fiscal de los países. Al igual que Tax Justice International, ActionAid señala que cambiar las cosas no es complicado, pero requiere voluntad política. “Todo lo que se necesita es transparencia. Tiene que haber un registro público de los paraísos fiscales para saber quiénes son los dueños reales de las compañías registradas. Las multinacionales también deberían publicar sus cuentas en cada lugar donde operan porque esto permitiría detectar fácilmente la evasión impositiva”, indicó Jordan a Página/12.

British Petroleum

BP plc, anteriormente British Petroleum, es una compañía de energía, dedicada principalmente al petróleo y al gas natural, que tiene su sede en Londres, Reino Unido. Es una de las mayores compañías del mundo (puesto octavo según la revista americana Forbes1 ) y la tercera empresa privada más importante dedicada al petróleo y gas después de ExxonMobil y Royal Dutch Shell.
BP empezó su historia en 1908 como Anglo-Persian Oil Company en Irán, donde descubrió el petróleo y emprendió la construcción en Abadán de un complejo petrolífero y de una refinería que, en los años ’20, se convirtió en la más grande del mundo. Después de la nacionalización de la industria petrolera iraní por Mohammad Mosaddeq (1951) -y su posterior recuperación gracias al apoyo de la CIA- la compañía mudó su nombre a British Petroleum (BP). Hoy el grupo BP es el resultado de la fusión de varias compañías del sector entre las que destacan Arco, Amoco, Castrol y Aral. Los negocios en los que está presente abarcan la exploración petrolífera y de gas natural, refino y comercialización de lubricantes y combustibles, gases licuados de petróleo, estaciones de servicio, etc. Asimismo BP tiene intereses en el campo de las energías renovables, principalmente a través de su filial de energía solar, que es líder en el sector solar fotovoltaico. Cuenta con más de 100.000 empleados repartidos por todo el mundo. En Argentina BP es dueña del 60% del paquete accionario de Pan American Energy, que explota el yacimiento de Cerro Dragón en Chubut. Desde 2010 la SEC de Estados Unidos tiene reportes que por dicha renegociación de contratos BP pagó sobornos al entonces gobierno de Mario Das Neves. (Fuentes: Página/12, ActionAid Org, propias).

En Malvinas no, ¿en la Patagonia sí?

El ex presidente de la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical, Hipólito Solari Yrigoyen, puso varias veces en tela de juicio la ambigua posición del gobierno para con la empresa Panamerican Energy respecto a la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas.
Si bien Panamerican Energy señaló que no tiene “vínculos con las empresas vinculadas en la explotación en las Islas”, La composición accionaria de Panamerican pertenece en un 60 % a British Petroleum, la cual a su vez es captada en un 5,93% de sus acciones por la petrolera británica Black Rock, con capital accionario en las firmas que están trabajando en Malvinas.
Según el referente radical “Los petroleros ingleses son enemigos en Malvinas, pero buenos muchachos en la Patagonia, según la, por lo menos, extravagante y contradictoria interpretación de los gobiernos que entregaron el más importante yacimiento del país a una firma cuyo socio mayoritario es British Petroleum (BP), empresa que tiene su sede en Londres, adonde finalmente van a parar sus ganancias en la Argentina. BP es tan inglesa como lo son Desire Petroleum, la que contrató a la plataforma petrolera Ocean Guardian y su asociada Rockhopper Exploration y otras dos sociedades que se han unido para la exploración ilegal que se inicia en las Malvinas. Ninguna de estas empresas ha hecho nunca un reconocimiento de la soberanía argentina en nuestros archipiélagos australes, usurpados por el Reino Unido.
BP tiene el 60% de Panamerican Energy, a quien el gobernador de Chubut le adjudicó sin licitación alguna, en 2007, por 40 años el yacimiento de Cerro Dragón, que se extiende en Chubut (en su mayor parte) y en Santa Cruz hizo lo propio Daniel Peralta, a una ridícula regalía del 12%. Por el plazo, ha sido en la práctica una concesión a perpetuidad o hasta el agotamiento. Esta concesión es tremendamente perjudicial para la Argentina y las provincias afectadas por las cláusulas leoninas del contrato. BP empezó sus actividades en petróleo y gas en 1908 como Anglo Persian Oil Company en Irán, pero tras la nacionalización del petróleo en ese país, en 1951, adoptó el nombre actual.
Frente a acusaciones públicas que se le han formulado por sus vínculos con capitales petroleros que trabajan en Malvinas (ver Clarín del 13 de marzo de 2010), Panamerican Energy ha señalado que no tiene vínculos con las empresas vinculadas en la explotación en las Islas. Sin embargo, en el último balance de BP, fechado el 31 de diciembre de 2009, figura que Black Rock tiene el 5,93% de las acciones de BP.
BlackRock es la denominación comercial de BlackRock Investment Management (UK) Limited. Su domicilio social es: 33 King William Street, Londres EC4R 9AS. Está registrada en Inglaterra con el N° 2020394. Esta empresa es un poderoso fondo de inversión que además del capital mencionado en BP también tiene capital accionario en las firmas que están trabajando en Malvinas. Al 30 de septiembre de 2009 BlackRock gestionaba activos globales por valor de US$ 3.2 billones. BlackRock ha unificado sus negocios de inversión y gestión con Barclays Global Investors, una firma emparentada con el Barclays Bank PLC.
Este banco es la entidad elegida por el Ministerio de Economía para hacer el canje de la deuda en marcha. Barclays Capital abrió su oficina de representación en Buenos Aires en 2006, ofreciendo servicios de banca de inversión a clientes de todo el país y a organismos oficiales. Barclays Capital es la división de banca de inversión de Barclays Bank PLC.
Cabe preguntarse ante estos enlaces que tiene el Gobierno y que tienen las empresas petroleras inglesas que operan en las Islas, ¿cuál será el límite de las advertencias de que no se permitirá que operen en la Argentina quienes lo hagan en Malvinas bajo la tutela de las autoridades coloniales? ¿Quiénes son los enemigos y cuáles son considerados buenos muchachos?”

 

 

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