Paren un poco
La tormenta natural atemperó la previa a la política y al paro general que pretenden plantar hoy algunos sectores agitados por Moyano y Barrionuevo, dos históricos que bregan por mantener frescas sus negociaciones preelectorales. Algunas miradas al respecto anticiparon de que se trata. Según el diputado nacional, Gastón Harispe “esta huelga no ha tenido las mejores prácticas sindicales de la historia del movimiento obrero. Las prácticas sindicales de asamblea, consensos en los congresos sindicales, debate horizontal y de base. Hacia esta huelga, no ha confluido esa mejor práctica”. El legislador realizó un sencillo pero contundente análisis de las medidas sindicales dispuestas para hoy: “Me gustaría consultarle a algunos dirigentes sindicales cuántas asambleas se han hecho para convocar a este paro. Desde ya, no es un paro del conjunto de las organizaciones sindicales. Hay una solicitada en algunos medios de comunicación, pagada por el Ministerio de trabajo, que pone una lista de organizaciones gremiales que no están convocando al paro.
Las demás han sido convocadas con diversas metodologías. La CTA de Michelli no desconoce la posibilidad de convocatoria al corte de ruta y movilización a lugares de acceso a la ciudad. La CGT de Moyano no ha convocado a cortes de ruta, pero no los niega y los que están convocando son grupos de izquierda, algunas organizaciones que van a convocar a obstruir los accesos principales a las ciudades, lo que también me obliga a traer a la historia de los paros y las huelgas el lugar del corte de ruta. Digamos que cuando la Argentina tuvo una crisis social, política y económica sin precedentes, en los años 90, aparece el corte de ruta como un lugar de confluencia entre los desocupados y los ocupados para participar del descontento general que se catalizaba en una huelga general. Los paros de la CTA unificada y el MTA convocado por Moyano en su momento, por Piumato, incluso por Recalde, que ahora es Diputado del Gobierno y ahí había buena parte del MTA que hoy está en la CGT oficial. O sea en esa confluencia entre corte y paro hecho por los desocupados, que era la única forma que tenían de integrarse a un paro general, hubo enriquecimiento en la tradición de paro y movilización que tenía el movimiento obrero. Situación que ha cambiado tangencialmente porque esos movimientos sociales de desocupados que integramos en ese momento muchos de los que hoy no creemos en esta huelga, eso pasó. Pasó porque hubo un proceso de inclusión social muy grande que hizo que el movimiento obrero crezca, que las organizaciones gremiales recuperen capacidad de trabajo, y con ello capacidad de poder, por eso es que hubo una re sindicalización en muchas organizaciones gremiales que no quiere decir democracia sindical, porque que los trabajadores se afilien no quiere decir que hayan cambiado los dirigentes, pero esa reincorporación al mundo del trabajo de buena parte de los desocupados de Argentina ha hecho que esta situación de los cortes de ruta haya cambiado. Entonces está deslegitimado el corte de ruta. Y de hecho vuelvo a decir: la falta de asambleas en los barrios, de asambleas sindicales, de asambleas de las organizaciones sociales que estén en los cortes de ruta y de dirigentes sindicales que tengan legitimidad social hace que esta huelga tenga que ser una huelga mediática, porque sino cómo hacen los dirigentes sindicales para convocar a una huelga?”, se preguntó.
Claro que es político
El legislador agregó “Por otro lado digo, con respecto a si es político o no. Todos los paros son políticos, porque en los sectores sindicales nacieron las mejores tradiciones de partidos de trabajadores, de organizaciones populares, organizaciones revolucionarias del movimiento obrero, sectores clasistas, han tenido y tienen una política que es la política de los trabajadores. Esto es asumir la idea de organizarse y representar a los trabajadores en términos políticos. En las huelgas del Cordobazo confluye la historia, entre huelgas políticas, porque el carácter de la huelga, en toda esa etapa de resistencia entre el 55 y el 73, era revolucionario, era, además, en las huelgas del 68, 69 y 70, la etapa donde más acumularon los trabajadores en el sentido que participaban en la ganancia nacional, estaban cercanos a lo que Perón había planteado que era el ´fifty-fifty´ , o sea fue la época más agitada de la historia nacional, cuando más ganaron los trabajadores, por esto que los trabajadores siempre tienen la capacidad de analizar la situación política objetiva en que se desenvuelve la sociedad.
El problema es para qué política es el paro? Si el paro lleva adelante la política de la derecha argentina, o si el paro expresa la democracia sindical, o si no lo expresa? Qué intereses se quieren defender en una huelga general? Si a mí me dicen que Moyano estuvo aliado a De Narváez en la última elección, si a mí me dicen que Piumato sacó el cero coma veintipico por ciento de los votos en la ciudad tratando de expresar a los trabajadores, si a mí me dicen que los grupos de izquierda, estos grupos de izquierda que no tienen inserción sindical, sino que su forma de participar de la huelga es cortar la ruta. Entonces si yo veo que todo ese ´combo´ no expresa ni los intereses de los trabajadores, ni la democracia sindical, digo que es una huelga que carece de la legitimidad que históricamente tuvieron las huelgas de los trabajadores.
Por eso es que yo creo que esta huelga no tiene programa. Las mejores huelgas de la tradición obrera argentina tuvieron programas (…)
En esta etapa de convenciones colectivas de trabajos, de recuperación paulatina del salario, de recuperación paulatina de la capacidad de combate de sus propios intereses, hace que haya una buena parte de los trabajadores que estén pensando que este gobierno, que consideramos nacional y popular, ha defendido y defiende sus intereses en términos de que en el análisis de la relación de fuerza en que se desenvuelve el conflicto, hay presiones a favor de los intereses concentrados nuevamente. (…) Recién escuchaba a Recalde recuperar la historia de las paritarias y los convenios colectivos y decía que los convenios colectivos se tuvieron del 45 al 55, en el 66 se abrió y se terminó en el 67, en el 73 y terminó en el 74, en la etapa de Alfonsín, asume en el 83 pero recién en el 88 y se termina en el 90. Y ahora llevamos diez años de paritarias con convenio colectivo que han generado un proceso de reformas paulatinas a favor de la re inclusión de los trabajadores. Entonces, ¿cuál es el programa de este paro nacional?¿ Más convenciones colectivas de trabajo? Estamos en convenciones y en este momento se están discutiendo.
¿Qué estamos discutiendo? ¿Mayor presión y control a los empresarios para que haya más altas tasas de inversión, para que se abran más puestos de trabajo? ¿Qué están planteando? Más gasto fiscal, más gasto público – con lo que yo estaría de acuerdo – para apertura de espacios de gestión obrera, gestión empresaria mixta, para que haya empresas del Estado que garanticen lo que no garantizan el empresariado nacional y la burguesía nacional, o sea que ese Estado produzca lo que no producen los sectores concentrados? ¿Qué están planteando, desmonopolización de la actividad económica? ¿Limitar la inflación a partir de mayor inversión pública y privada? ¿Cuál es el programa de este paro nacional? Tengo sólo lecturas de propuestas parciales y generales, como por ejemplo mayor seguridad, combate a la inflación, como si la inflación fuera un invento del Gobierno y no una política objetiva de los grupos concentrados.
Por eso es que aquí falta un debate sobre cuáles son los intereses de los trabajadores. Para muchos sindicatos, organizaciones gremiales, y sobre todo para muchos trabajadores que van a querer ir a trabajar mañana, este Gobierno, aunque parcialmente, seguramente, y no definitivamente, pero parcialmente, este Gobierno viene resolviendo las políticas de inclusión necesarias para la clase trabajadora y viene en definitiva representando sus intereses. Es en este debate que debe centrarse el análisis acerca de qué hacer hoy…”
* Diputado nacional kirchnerista
Fuente: Parlamentario