Madryn rindió homenaje a los caídos y los veteranos de guerra de Malvinas
En la mañana de ayer se llevó a cabo el acto en conmemoración a la gesta de Malvinas, recordando a los ex combatientes. El lugar elegido fue el monumento a los caídos, donde una gran cantidad de personas se hicieron presente para rendir un sentido homenaje a los que retornaron y a los que ya no están.

Al cumplirse 32 años de aquella gesta heroica en los confines de la Patria, el pueblo de Puerto Madryn homenajeó a quienes fueron los protagonistas de esta fecha tan cara a sus sentimientos en una ceremonia frente al Monumento que recuerda a “los héroes”.
Bajo una llovizna constante que le daba un marco especial al 2 de abril, se llevó a cabo el acto que contó con la participación del Intendente de la ciudad de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, el Viceintendente Alejandro Pagani, varios funcionarios entre ellos, el Secretario de Hacienda Municipal Luís Tarrío, el Subsecretario de Gobierno Pablo García, y concejales de los distintos bloques.
Tras distintos reconocimiento el primero en hacer uso de la palabra fue el Director del Centro de Veteranos de Guerra de la ciudad madrynense, Julio Calvo, quien afirmó que se le debe honor a los 649 caídos y a sus madres, también destacó que la política debe dejar de utilizar la causa de Malvinas para hacer clientelismo y comenzar a abrazarla para gobernar con excelencia.
“La patria se la debemos a ellos que no tuvieron la oportunidad de ser grandes médicos, científicos, docentes, o simplemente obreros. Ninguno de ellos pudo demostrar lo que le podía dar a nuestro país, aunque irónicamente dieron lo más grande e importante que tenían, sus vidas. Se lo debemos a sus madres, para que no crean que la muerte de sus hijos fue en vano viendo como éste país no valora el acto tan sublime de entregar la vida. Y se lo debemos a nuestros hijos, para que ellos sigan creyendo con su inocencia que esos 649 héroes son el principio de nuestra hermandad como pueblo y nuestra definitiva libertad” expresó Julio Calvo.
No olvidar, una batalla sin armas
Posteriormente, el intendente municipal, Ricardo Sastre, destacó que Malvinas está presente en cada imagen y en cada rostro que los habitantes vieron cuando retornaron a la costa madrynense luego de una guerra tan dolorosa. “Rendirle homenaje a nuestros veteranos y a nuestros caídos también es reconocer a un pueblo que cobijó, que curó heridas y se hundió en llanto, no por una guerra perdida sino por una desigual historia que terminó en tragedia. Es reconocer a sus familias que debieron seguir sin encontrar consuelo. Hoy a 32 años de aquella gesta, quienes vivimos esa época y recordamos aquellas imágenes, sabemos que para nada es el final, sino el principio de la verdadera batalla por recuperar nuestras islas”.
Por otro lado, dentro de su discurso el intendente comprometió a cada docente, veterano y ciudadano de aquella época, a que cuenten, muestren, sientan y hagan sentir Malvinas a los jóvenes, quienes serán los que deban tomar la posta en ésta lucha del no olvidar, en una batalla sin armas por las islas. “Sin duda que nada de lo que hagamos podrá saldar la deuda que tenemos con nuestros veteranos de guerra, para los madrynense jamás serán olvidados, para nosotros jamás serán historia, sino que son y serán vida, lucha y orgullo nacional”.
“Soldados de mi patria”
Tras el discurso de Ricardo Sastre, Amado Sayhueque brindó unas palabras en homenaje a los veteranos que emocionaron a todos los presentes al borde de las lágrimas. “Hombres con mayúscula, hijos de ésta bendita tierra, soldados de mi patria. Eran las tres de la mañana de un 2 de abril, cuando nuestras fuerzas armadas comienzan a desembarcar y a las Malvinas tomar de una manera pasiva, pero la suerte fue esquiva, nos brindó su indiferencia y agotó nuestra paciencia al observar tanto embrollo. Desde hoy los gringos verán cómo las calzan los criollos! Fue donde un criollo varón guapo, capas y altanero, desde aquel gaucho Rivero que peleó por mi Nación a boleadora y fajón, pata ancha le hizo en donde quiera, si por más de una vez él solo le arrió las banderas. Se equivocaron parece, nos han menospreciado, un principito han mandado sentado en un porta avión, él no tiene corazón, es cachafaz y dañino, ignoran que un argentino hoy se sabe defender. Este es mi gran parecer, lo dice éste indio americano, primero nos traicionaron y después nos dicen hermanos”.
Mientras el vecino continuaba recitando su poesía, muchos de los presentes se emocionaron. Incluso algunos concejales descendieron de las gradas que ocupaban, como Marcela Curache, quien fue a abrazar a un anciano que llegó con su andar cansino y como podía hasta el monumento para entregar un arreglo floral en honor a su hijo que nunca volvió de las islas. Las lágrimas no dejaron de fluir tras los abrazos del anciano con la concejal y luego con un veterano que también estaba allí.
“Ahora sí, ahora somos concientes del por qué hundieron al Belgrano, nos sentimos más hermanos ya listos para combatir, pero eso si no pedimos lo que no nos pertenece, ésta es mi Patria que crece, mi sangre y su evolución, es mi tierra, mi nación, el himno en su poesía, luchemos codo a codo por nuestra soberanía. Pido a Dios que tenga en la gloria a los hermanos caídos, es como un ruego que pido que ellos descansen en paz en paraíso divino. El perder una batalla no es perder la guerra hermano, sino es por los norteamericanos y algunos chilenos los dejamos allá nomás, si era un gaucho pucará que zigzagueaba en las praderas, se aparecía en donde quiera amenazante y sagaz, piloteado por hombres capaces de pelear a su manera, y por amor a su bandera descubren su pecho inerte si por ella han dado la vida y donaron hasta su muerte. ¡Oír mortales, es un grito sagrado, hermoso grito argentino. Libertad… Libertad… a todo éste sur divino! Quizás nos lleve el destino a ver esas tumbas gloriosas de hombres de ésta tierra hermosa, soldados de mi nación. Hoy en cada corazón gotas de sangre derrama, y es su voz la que nos llama. Venid hermano hacia mí, te estoy esperando en Malvinas y en sus praderas quiero ver alta nuestra bandera”, concluyó.