Entre huevos, empanadas de vigilia y roscas de Pascua

Por Cándido Rivera
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¡Qué lo tiró con este año! Ya tenemos las pascuas encima, y si uno se descuida ya se nos acerca Navidad… Si se descuida con la medicación, Cárdenas, ¿cómo que ya se acerca Navidad? Bueno, es una forma de decir, porque ayer estábamos de playa y hoy estamos comprando huevos de chocolate. Si usté ayer estaba en la playa, flor de resfriado se debe haber pescado Pelado. Bueno, ¿qué pasa, Rivera, se desayunó con extracto de literalidad hoy? No, pero tampoco me desperté con muchas ganas de escucharle decir pavadas. No son pavadas, Cándido, lo mío es metafísico, es la discusión eterna del tiempo y la percepción que tenemos los mortales de él, es etéreo, es sublime es… ¡Un plomo, Cárdenas! Un plomo al cuadrado, un elefante de mármol relleno de concreto, una caja fuerte repleta de rulemanes, un plomo insufrible, intragable y encima berreta, ¿así que ahora decir “cómo pasa el tiempo” es hacer filosofía? Descartes debe estar pidiendo una tumba más amplia para revolverse con mayor comodidad. ¡Pero déjese de jorobar, Pelado! Lo más cerca que usté estuvo del estudio del conocimiento humano es cuando se tomó el subte A que pasa cerca de la facultad de Filosofía. Nunca me tomé ese subte ni ningún otro. Entonces ni eso, Pelado, a usté no lo salva ni el servicio de transporte público. Mire, Rivera, si usted pretende ningunearme porque nunca me tomé un subte está muy lejos de hacer mella en mi espíritu. Cárdenas, para hacerle mella en su espíritu necesitaría una mecha de widia, usté tiene la cara más dura que político en día de jura.
A ver, Cándido, empecemos de nuevo, creo que arrancamos mal hoy. Puede ser, Cárdenas, tengo una acidez de mil diablos, es como si me hubiera comido un perro rabioso. No creo que se haya manyado un perro vivo, Rivera, pero tampoco creo que haya cenado sopa de vitina. Y no, sopa de vitina no, Cárdenas, como si usté tuviera una dieta aprobada por el Ministerio de Salud. Además, Pelado, como usté dijo, ya estamos en Pascuas… Todavía no, Rivera, mañana arranca. Dice arranca como si fuera un rally. Es un rally, Rivera, un rally gastronómico. Mire, mañana ya arreglé con la tía Adela que nos juntamos a tomar mate con la rosca de Pascua casera que hace ella que es un manjar. El viernes vienen los Carrizo desde Trelew, el padre del petizo Carrizo, ¿se acuerda?, con seis docenas de empanadas de vigilia que nos vamos a zampar entre todos. El sábado todavía no lo tenemos muy definido, vendría a ser así como una etapa libre, ¿vio?. Y el domingo, el domingo un corderito al asador que ya se me hace agua la boca, Rivera, ya se lo encargué al Ruben y me lo tiene guardado en la heladera de la carnicería. Cárdenas, veo que lo suyo es bien, pero bien espiritual en esta Semana Santa. Rivera, ¿qué, se me hace el religioso ahora usté? No, no, yo no me hago el religioso, Cárdenas, a esta altura no me creería nadie, y mucho menos el que te dije de arriba, que si me llego a convertir me daría tremendo zapatazo por hereje, y bien merecido que lo tendría. No, lo digo por usté, que lo he visto más de una vez en misa. Es verdad, Rivera, pero que sea creyente no impide que cultive también otras apetencias terrenales, siempre cristiana y armoniosamente. No, no, seguro, Cárdenas, pero cuando estaba contando ese periplo del diente se le veía un brillito bastante apóstata en los ojos, digo, que más que una búsqueda mística la suya es una exploración colesterolosa. Ningún colesterol, Rivera, lo mío es muy controlado. ¡Sí, me imagino, Cárdenas! ¡Controladísimo! A ver, dígame, ¿qué tiene en esa bolsa? Nada… ¿Nada, Cárdenas? Nada, nada… Mire, si hasta asoman los papeles de colores por el borde, usté tiene ahí huevos de Pascua como para alimentar a media África negra, ¡pero déjese de pavadas, hombre, asuma que usté tiene un problema! Ningún problema, Rivera, estos huevos son para la familia. ¿Para la familia de quién, Cárdenas, para la familia Telerín? Ahí tiene como veinte huevos… Dieciocho, Rivera, son dieciocho nada más. ¿Dieciocho nada más, piensa recorrer los barrios regalando chocolate? No, Cárdenas es uno para cada uno, es más, estos dos, estos dos son para usted y la patrona…

¿Cándido?

Cárdenas, nada, gracias, gracias y felices Pascuas, amigo.

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