Venezuela rompió relaciones diplomáticas con Panamá
«He decidido romper relaciones políticas y diplomáticas con el gobierno actual de Panamá y congelar todas las relaciones comerciales y económicas desde este momento», dijo el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro ayer, durante un acto por el primer aniversario del fallecimiento de Hugo Chávez.
El mandatario hizo esas declaraciones después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) anunciara que su Consejo Permanente analizaría hoy la situación de Venezuela a pedido de Panamá y de que su secretario general, José Miguel Insulza, sugiriera la posibilidad de enviar una misión al país.
Sin embargo, ya a mediodía había advertido que estaba «evaluando» dar «en las próximas horas una respuesta muy contundente a un gobierno lacayo que está conspirando abiertamente contra la patria venezolana», sin identificarlo. «Nadie va a conspirar impunemente contra nuestro país para pedir una intervención contra nuestra patria», subrayó.
Maduro tuvo duras palabras hacia su colega panameño, Ricardo Martinelli: «Lacayo rastrero, presidente de Panamá, no representa a su pueblo. Panamá es un pueblo muy grande, es el pueblo de Omar Torrijos, es el pueblo donde estuvo nuestro libertador intentando la unión, enfrentando conspiraciones, las mismas de hoy». También hacia otros funcionarios de ese país, al decir que tomó la decisión de romper las relaciones «frente a la conspiración abierta del canciller panameño (Francisco Álvarez de Soto) y del embajador de Panamá en Washington (Mario Jaramillo)».
Asimismo, recomendó al secretario general de la OEA que «no se meta con quien no lo ha llamado» porque «Venezuela no ha solicitado un debate sobre su situación interna en la OEA», y remató: «Insulza, no te vistas que no vas».
A mediodía, durante el desfile cívico militar con que se recordó a Chávez en otra zona de Caracas, Maduro había avisado que respondería «con fuerza y contundencia» a «cualquier intento de cualquier gobierno de América de meterse en los asuntos internos de Venezuela» y exhortó: «Fuera la OEA de acá por ahora y para siempre». «Nuestro camino es el sur, la Celac, la Unasur, el Alba», dijo el jefe del Estado, ratificando lo que su canciller, Elías Jaua, señaló en varias ocasiones en las últimas dos semanas, en el sentido de que Venezuela no precisaba la mediación de ningún país ni organismo, pero sí estaba promoviendo una reunión de la Unasur para que analizara la situación.
Más tarde, la OEA informó que su Consejo Permanente celebrará hoy, a puertas cerradas, la sesión extraordinaria que canceló a último momento la semana pasada. El objetivo de esa reunión es considerar la solicitud de Panamá para que se convoque a una reunión de consulta de cancilleres de los países miembros para tratar la situación de Venezuela.
Insulza expresó luego que no creía que «haya habido una interrupción de la democracia» en Venezuela y agregó que el envío de una misión del organismo a ese país «sería útil» sólo si el gobierno y la oposición estuvieran de acuerdo con ella.