TRELEW IMPERDIBLES
Abandonados
El acto del pasado miércoles en el Concejo Deliberante de Trelew planteó un escenario claro en el cual el intendente de la ciudad, Máximo Pérez Catán, se ha parado para el año 2014. El discurso –que para algunos fue falto de contenido- sirvió al Ejecutivo para marcar la cancha en cuanto al enfrentamiento político con provincia, la incertidumbre que genera la situación económica de la Nación, pero sobre todo sirvió para que el Ejecutivo muestre que a pesar del “abandono” que sintió, se pudo atender muchas de las cuestiones reclamadas por la comunidad. Claro que el contenido político del discurso también puso en relieve un perfil más combativo que el expresado durante los dos primeros años de gestión. Y con Mario Das Neves en la platea, y el ministro de Gobierno provincial escuchando las quejas, tuvo mayor relevancia la crítica. El intendente reclamó atención y definiciones y abrió el camino de la crítica directa al gobernador Martín Buzzi, la cual iba dirigida hasta ahora a los ministros. Sabiendo que podía venir de crítica, los funcionarios provinciales presentes aprovecharon la demora para leer el discurso antes de que sea pronunciado y hasta tuvieron tiempo de ensayar la cara de “póquer” que pusieron luego al escucharlo a Pérez Catán.
Llamado de atención
Quienes recuerdan la milimétrica organización a la que tenía acostumbrados a los funcionarios el intendente de la ciudad Gustavo Mac Karthy se sorprendieron de algunas situaciones en torno a la primera sesión. Por un lado la falta de militancia que copara las barras que finalmente fueron ocupadas por manifestantes de ATE que coparon barra, bombo y cantito con quejas por el despido de 180 trabajadores sin que nadie les oponga resistencia. Por otro lado el detalle de las sillas vacías en las terceras y cuartas filas, que cualquiera sabe, deben estar ocupadas para mejorar la foto y la percepción de que hay un acompañamiento real a la gestión. El Concejo lució apenas ocupado, y no como ha sucedido años ha donde no se podía ni respirar, a pesar de que no solo estaba el intendente con todo su gabinete, sino que también estaba el diputado nacional Mario Das Neves, que siempre se muestra en lugares con mucha militancia. Esta vez no fue el caso. Finalmente el intendente pronunció un discurso con pocos anuncios pero definiciones firmes en cuanto a lo político y la dirigencia dasnevista presente se mantuvo con seriedad y sin aplausos, con excepción del tema de la violencia de género que arrancó el aplauso de la platea femenina en una ocasión.
Ausencias notorias
Quienes conocen el paño se vieron sorprendidos de que asistieran al Concejo Deliberante algunas autoridades provinciales, dado que ya hace dos años que no son de la partida a la hora de escuchar al intendente. Pero lo que si es cierto es que de las estructuras que rodean al Palacio Municipal, nunca faltó nadie. Por eso fue más que llamativa la ausencia del titular del Tribunal de Cuentas Municipal que no asistió por primera vez en años a la sesión inaugural. Tampoco fue de la partida el presidente del Tribunal de Faltas, que también año tras año acompaña el discurso, ya que al igual que el Tribunal de Cuentas, son dos estructuras que acompañan la gestión desde el cumplimiento de lo legal. Otro que no estuvo fue el presidente del Tribunal Electoral. Ninguno fue, estiman por ahí porque fue algo informal la invitación que se realizara, y a muchos pudo no haberles llegado. Es que esta vez no hubo invitaciones en papel, como suele hacerse con mucha pompa, sino que los invitados fueron convocados por mail. Otro que prescindió de ir, a pesar de que hasta el 28 de febrero formaba parte formalmente del gabinete de Pérez Catán, fue el ex secretario de Gobierno, Gonzalo Carpintero quien ahora trabaja en la órbita del Congreso acompañando al diputado Das Neves. Ni siquiera para acompañar a este último sea acercó Carpintero que se sintió desgastado por las internas del gabinete antes de irse de Trelew. Otro detalle fue que se hicieron pocas copias del discurso, que fue repartido entre los funcionarios municipales –que lo usaban de abanico- pero regateado a la prensa que recibió algunos ejemplares que no alcanzaron para que todos los medios siguieran el discurso en el escrito.
Las perlitas
Entre las perlas que dejó la presentación de Pérez Catán en el Concejo Deliberante cabe destacar que su discurso, impreso, nuevamente fue objeto de “errores” que podrían haberse evitado. Así como sucedió el año pasado cuando en la tapa se leía “Sesiones Orinarias” ahora estaba equivocada la fecha del discurso que decía “5 de marzo del 2013”. Además al mencionar una de las fiestas más tradicionales de la provincia como es el Eisteddfod, la palabra que en galés significa “estar sentado”, tuvo una interpretación libre en el discurso escrito que no fue ni aproximada a como se escribe realmente, a pesar de ser una de las palabras en galés más reconocidas por la comunidad toda. Otro de los detalles fue la utilización para el final de referencias “marineras”. El Jefe comunal finalizó su discurso diciendo que “ningún mar en calma hizo experto al marinero” y otros refranes por el estilo que distaron bastante de las frases de célebres pensantes –políticos y escritores- que otros intendentes acostumbran a usar en sus discursos.
Duro con ellos
El párrafo que el intendente le dedicó a los concejales, a los que agradeció por su colaboración y apoyo durante el año 2013, y la aclaración de que luego se apartaron de ese apoyo y creyeron que el Ejecutivo “perdió transparencia”, tuvo su correspondiente réplica. Si bien el día del discurso, todos fueron moderados en sus comentarios, al día siguiente en la sesión la mayoría que no le responde al Ejecutivo se hizo eco de esas declaraciones. Los ediles coincidieron en expresar que se ha acompañado a la ciudad con ordenanzas de importancia, con la aprobación de temas candentes por unanimidad y por sobre todas las cosas con un debate a la altura de las circunstancias que siempre incluyó a los actores necesarios por parte de la intendencia. Pero además los concejales propios y ajenos aprovecharon para recordarle al intendente que el Concejo Deliberante es –por sobre todas las cosas- un ámbito donde se debate el rumbo de la ciudad y que es “sano” tener disidencias para enriquecer ese debate, aunque al Ejecutivo le haya molestado un poco. Sobre todo los concejales pidieron que los expedientes lleguen con tiempo y sin apuro de aprobación y con la posibilidad de consultar todas las voces necesarias en cada cuestión para tomar finalmente la mejor decisión.