Guinle: “En el Justicialismo provincial hay posiciones personalistas muy marcadas”
Al ingresar al despacho de Marcelo Guinle, un objeto pequeño llama la atención. Se trata de un molino de viento, construido en madera. El senador nacional sigue de cerca el desarrollo de las energías renovables en el país. Acaba de presentar un proyecto de ley de modificación y complementación del Régimen de Fomento de las Fuentes Renovables de Energía (ley 26.190), que busca llegar a la meta del 8 por ciento de la demanda nacional de energía eléctrica con fuentes renovables para el 2016 e incrementar ese porcentaje al 20 por ciento para 2025. En diálogo con El Diario, recalca que dentro del Partido Justicialista provincial hace falta trabajar más de forma colectiva y sostiene que si la provincia decide formar parte de la integración de las acciones de YPF, se va a capitalizar.

P: -El senador Mario Cimadevilla dijo que la aprobación de la tasación de YPF significará un endeudamiento de más de 200 millones de dólares para la provincia. ¿Coincide?
MG: -En general en la política se están utilizando títulos para que la gente razone lo menos posible y se quede con esas frases. El planteo debe ser más amplio. Cuando se sancionó la ley de expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol y se agregó lo de la soberanía hidrocarburífera, entre otras cuestiones, se incorporaron también artículos específicos que daban cuenta del reparto de las acciones y de la forma de ingreso de las provincias en ese porcentaje (51 por ciento, sindicado entre la nación y las provincias). Allí ya se hablaba de que las provincias se integrarían, a partir de un proceso posterior realizado entre el Estado nacional y las jurisdicciones, a las acciones correspondientes.
La ley de expropiación admite que las provincias puedan no aceptar el porcentaje asignado. Obviamente en ese caso alguien acrecerá dicha participación. Es decir, cualquier provincia petrolera puede negarse.
Primero, el hecho de tener acciones de YPF, ¿para la provincia del Chubut implica un endeudamiento o una capitalización? En segundo lugar, he escuchado que algunas personas han cuestionado el hecho de que la provincia se tenga que sentar a negociar, argumentado que es la dueña del recurso. Es dueña del recurso, pero no tiene el porcentaje de la empresa. Es confundir el bosque con el aserradero. El camino realizado por la actual YPF ya demuestra que si la provincia accediera a la integración de acciones, se capitalaría. En la negociación con la nación, las provincias podrían adoptar diferentes métodos para compensar las cuestiones entre los estados. Chubut tiene mucho para compensar: la prórroga otorgada, la forma y las prerrogativas dadas a YPF, y puede poner en juego los pasivos ambientales.
Algunos venden títulos apocalípticos que resultan atractivos porque la política se está acostumbrando a ser un escenario en el que no hay análisis, no hay razonabilidad y hay descalificativos.
-Buzzi dijo que la provincia no va a poner dinero constante ni sonante por la expropiación.
-Está bien, es lo que el Gobernador piensa. Creo que él debe estar pensando la situación en función de la serie de cuestiones que evalué anteriormente con respecto a las posibilidades de compensación que tendría la provincia. YPF ya se ha capitalizado. Terminé mi intervención en el Senado diciendo que era de necios –no es una frase personal, sino de Antonio Machado- confundir valor con precio. Es importante el valor que hoy tiene YPF y la posibilidad real que posee de ser un instrumento idóneo para el cambio de paradigma energético. La provincia tiene que estar en la mesa de negociación. Tener acciones de YPF implica una capitalización ya que pueden ser de utilidad fundamentalmente teniendo en cuenta el desarrollo futuro del país. No hay que pensar en el corto plazo, sino más bien en proyecciones futuras.
-Hay bloques que no apoyaron el acuerdo porque –según dicen, entre otras cuestiones- no fueron contemplados los pasivos ambientales al momento de establecer el monto. ¿Se tuvieron en cuenta?
-Se hizo un estudio minucioso. El trabajo de los profesionales del Ministerio de Economía y de la Secretaría Legal y Técnica ha sido muy importante. Los pasivos ambientales claramente han sido tomados en cuenta. Puede haber criterios distintos de parte de algunos bloques, e inclusivo con el trabajo del Tribunal de Tasación. Hay que tener en cuenta que ha estado en juego la ley de expropiación, el Tribunal de Tasación y el Tratado Bilateral de Inversiones, firmado en la década de los noventa, que está vigente con España y tiene un tratamiento, de acuerdo a la Constitución, por el artículo 25, inciso 22, superior a las leyes y obliga a una negociación para componer intereses. Se deben tener en cuenta todos esos aspectos para conjugar el acuerdo, que en definitiva fue elaborado por el Poder Ejecutivo y ahora está siendo considerado por Poder Legislativo. En el acuerdo hay una posibilidad de pago en 20 años, es decir, hay un plazo que permite evolucionar. Varios bloques de la oposición acompañaron, mientras que otros vieron qué argumentos podían utilizar para decir que no. En el Senado, el resultado fue contundente. Es un buen acuerdo. Se está limpiando el camino para tener un instrumento idóneo que permita apuntar al desarrollo futuro, principalmente a lo que se potencia: shale gas y shale oil. YPF ya ha mostrado la reversión de la curva de declino. Ninguno de los bloques opositores en el Congreso ha dejado de reconocer la tarea de Galuccio, el CEO de YPF. Cuando alguien expropia, el principio es que debe pagar, y lo hace, de acuerdo a la ley, en efectivo. En este caso, hubo un advenimiento, por el Tratado Bilateral de Inversiones, para pagar en 20 años y no directamente en efectivo. Es una condición favorable para la Argentina.
-Habló del petróleo y gas no convencional. ¿Cómo recibe los cuestionamientos realizados por los posibles daños ambientales que podría provocar esa forma de explotación, a través del fracking?
-Hay una serie de trabajos que ya están realizando en pozos pilotos, donde intervienen varias compañías en la zona de Vaca Muerta (Neuquén). Hay que tomar siempre los recaudos ambientales necesarios. El Estado tiene que estar encima de todas las empresas, que deben cumplir con las reglas exigidas. La Argentina tiene un déficit energético enorme, e incluso el miércoles se dieron en el Senado algunos diagnósticos muy duros. Por lo tanto, no sólo se están mirando las posibilidades y la potencialidad de YPF, sino que se está trabajando desde hace un tiempo en el uso eficiente de la energía. Ahora hay un nuevo proyecto de ley que pretende cumplir con la meta de generación del 8 por ciento de la demanda nacional a partir de energías renovables para 2016, y llegar al 20 por ciento en 2025. El déficit energético se ha profundizado en el país: se han alcanzado números que no admiten ningún tipo de paliativo.
-¿No es difícil llegar a esa meta? ¿Cuál es el porcentaje actual?
-No debería serlo. El porcentaje actual es 1,4. Hay muchos emprendimientos en desarrollo, algunos de ellos cuentan con permiso y otros tienen contratos sin efectivizar. Debe haber más de 2.000 MW. Los primeros proyectos son eólicos pero luego habrá también solares y de biomasa. Se puede cumplir con la meta. Se tiene que perfilar la pata flaca que ha tenido esta situación: el financiamiento. Se plantea la obligación del gran usuario de comprar el porcentaje de generación o de autogenerarse. Es un proyecto de ley que ha sido trabajado durante varios meses y que cuenta con el apoyo de distintos sectores técnicos, comerciales, industriales y de asociaciones involucradas, ambientales y energéticas. Es un camino necesario de emprender. Las energías renovables hoy no sólo son limpias, sino que son económicamente convenientes. Un MWh generado por energía eólica desplaza al MWh producido con combustibles importados, lo que implica menor salida de divisas y obviamente mejor balanza de pago para el país.
El proyecto está previsto sin subsidios cruzados, con un régimen de fomento. La 26.190 es el régimen de fomento nacional para el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica. Lo que se hace es modificar, profundizar y complementar ese régimen de fomento.
-¿Qué brinda el desarrollo de fuentes renovables?
-El desarrollo de energía eólica es absolutamente conveniente porque baja el costo medio de la energía y porque desplaza el MWh generado por combustibles importados. Es un mito que la energía renovable es más cara. Las energías renovables brindan posibilidades ciertas y significativas de abrir la cuestión energética en el país. Otorgan, además, mayor independencia geopolítica porque se comienza a depender de recursos naturales propios. El país se vuelve menos dependiente de la volatilidad y de los precios del mercado externo. Se desarrolla, a su vez, un nicho de la industria que genera actividad y empleo y se trabaja sobre fuentes limpias y renovables.
-¿En qué estado se encuentra la iniciativa?
-Las jornadas realizadas en el Congreso fueron muy buenas. Se avanzó en una charla con (Jorge) Capitanich (jefe de Gabinete) y ahora lo haré también con el Ministro de Economía (Axel Kicillof), con el fin de generar conciencia. El Gobierno se debe hacer cargo. Se puede aprobar la ley, pero luego tiene que haber un decreto reglamentario y a su vez el Ejecutivo se debe sentir parte para generar los distintos instrumentos que la propia ley está previendo, como ser avales, fondos fiduciarios y mecanismos que tienen que hacer funcionar el sistema. No se trata únicamente de sacar una ley.
-¿Es una deuda pendiente del Gobierno nacional?
-Por supuesto.
-Buzzi no ha descartado la posibilidad de aspirar a un nuevo mandato. ¿Apoya la gestión actual? ¿Se identifica con otros sectores?
-Aunque parezca una cuestión repetida, lo primero que hay que definir es qué es lo que se quiere hacer en la provincia. Como le dije, la política parece hoy venderse con títulos que hacen que la gente no piense ni razone sobre distintas situaciones. A partir de contar con algunas definiciones, se puede avanzar en la generación o en la elección de los dirigentes que puedan llevar a cabo los proyectos. Por ejemplo, ¿qué se hace con YPF? ¿Se hace lo que plantea Cimadevilla, es decir, que la provincia no se integre a las acciones? ¿Hay que sentarse a negociar y analizar las formas de compensación? ¿Se entiende lo que es una capitalización y un endeudamiento? Hay que tener en cuenta la capitalización y el ingreso actual de los activos al patrimonio provincial.
-Cuando se refiere a definir lo que pretende hacer en la provincia. ¿Lo plantea dentro del Partido Justicialista?
-Obviamente, soy peronista y pienso dentro del partido, más allá de que cada representación política hace lo que crea o considere adecuado. Está claro que la discusión es dentro del peronismo.
ç-¿Observa que el Partido Justicialista provincial está fragmentado?
-Sí, así es.
-¿Es un problema?
-Por supuesto. Hay un partido con posiciones personalistas muy marcadas, es decir, con gente poco propensa a trabajar con espíritu colectivo. Se tiene que trabajar de forma conjunta para hilvanar las ideas necesarias y generar un proyecto que cuente, posteriormente, con la adhesión del pueblo chubutense. Si inicialmente no se logra tener conciencia colectiva dentro del sector, todo se vuelve muy difícil.
-¿Por qué se llegó a esta situación? ¿La fragmentación es más marcada después de las últimas elecciones?
-No soy el mejor para opinar sobre las posiciones de cada uno. Pero creo que algunas posiciones marcaron determinados personalismos. Además gravitaron algunas cuestiones. Se perfilaron objetivos electorales, y a partir de allí hubo una clara dispersión y un resultado electoral que no fue el mejor. Muchas veces los resultados electorales no acompañan, pero es importante tener en cuenta el sentido de conveniencia colectiva, el pensamiento conjunto y las convicciones.
-¿Quiénes han tenido posiciones más individualistas?
-No se lo puedo adjudicarle a nadie. No es ese mi rol. Soy senador y hago lo mejor que puedo mi trabajo. Trato de hablar cuando creo necesario y debo hacerlo. Creo que ya ha pasado la etapa de pelearse con fulano o mengano.
-¿El partido tiene que contener a todos los dirigentes?
-Sería lo ideal. No obstante, lo ideal a veces está lejos de lo posible. Cada uno es dueño de sus definiciones. Cada uno define qué es lo que quiere y cómo lo consigue. Algunas cuestiones que se van planteando no parecen pretender sumar a todos.
-Buzzi ha apoyado una futura candidatura de Daniel Scioli. ¿Coincide?
-Aún falta para 2015. Para el peronismo, Scioli es una figura probada en la gestión. Es uno de los que evidentemente puede tener posibilidades ciertas de encabezar en 2015 un proyecto del peronismo.
-¿Observa que Scioli puede ser un claro continuador del kirchnerismo?
-Lo mejor de lo que se aproxima de cara al 2015, es que se van a generar nuevas expectativas a partir de cambios. Siempre los cambios generan expectativas y siempre las expectativas que se generan suelen ser mayoritariamente positivas. Hay que pensar los cambios no como continuidades, sino como mejoras.
-¿Qué cuestiones se deben mejorar?
-Son muchas. Algunas tienen que ver con el plano institucional, por eso digo que las alternancias en el poder siempre dan posibilidades de mejoras, mejores ideas y mejores planteos a futuro. Hay cuestiones irresueltas: una de ellas es el déficit energético, que debió ser atacado mucho antes. Hay otras que tienen que ver con las variables económicas, las cuales deben ser atacadas con un proyecto claro. Hubo una etapa donde se crecía raudamente, pero la actual es más compleja.