Exponen obra de Carlos Páez Vilaró en Madryn

1Hace años, muchos años, más de veinte, una tormenta inusitada, casi de película, ensombreció un magnífico encuentro de artistas plásticos que tuvo lugar en Puerto Madryn. Corría la década del `90, y un sol rojo como fuego se filtraba por el oeste detrás de una columna imparable de viento y arena. Por las calles de la ciudad donde irrumpía el desierto de manera increíble, caminaban figuras también increíbles, como Perez Celis o Carlos Páez Vilaró, muchos de los cuáles sólo volverían a través de esas imágenes especiales plasmadas en obras.
Esta semana, la confitería Balcarce de Puerto Madryn, expone en su salón un cuadro del recientemente fallecido, artista uruguayo Carlos Páez Vilaró. La obra, inspirada en la naturaleza de Puerto Madryn, obedece a los colores que, como técnica propia, utilizó a lo largo de su carrera, tanto en cuadros, como en murales. La obra combina ballenas, pingüinos, barcos, gaviotas y mar, a la cual el artista le da su impronta propia, utilizando largos y curvos trazos.
La pintura pertenece a Antonio Torrejón, quien fuera su anfitrión cuando el pintor oriental visitó la ciudad de Puerto Madryn, y en esta ocasión fue prestada a la confitería Balcarce, la cual la expone en homenaje a Carlos Páez Vilaró, quien falleció el lunes pasado a la edad de 90 años.

El artista

Carlos Páez Vilaró nació el 1º de noviembre de 1923 en la ciudad de Montevideo. Según indica su auto biografía, “la pintura de Carlos Páez Vilaró se nutre de un periplo inacabable de aventuras y desafíos. Tomando del paisaje y de las diferentes culturas todo aquello que lo impactó, y plasmándolo a su manera en cientos de cartones y telas, fue enriqueciendo su obra y tomando coraje para seguir batallando en la búsqueda del arte. Autodidacta, no le fue fácil sortear e ignorar reglas impuestas dentro de la pintura, para guiarse con total libertad y descubrir su propio estilo. Con el obstáculo como mayor estímulo, y con una brillante capacidad de producción, conquistó la admiración y el reconocimiento de las gentes. Expuso sus obras en museos y galerías del mundo entero. El destino quiso que en su andar se encontrara con grandes maestros como Pablo Picasso, Salvador Dalí, Giorgio De Chirico, Jean Cocteau, Jean Cassou, Alexander Calder o Andy Warhol entre otros, que lo animaron y estimularon cuando daba sus primeros pasos como artista fuera del Uruguay”.
Quienes quieran observar la única obra de este maestro uruguayo, que un día de viento, arena y rojo ocaso patagónico se inspiró en estas latitudes, solo tienen que acercarse a Balcarce (Boulevard Brown y Martín Fierro) donde se detiene un poquito el tiempo.

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