En Trelew, solo el 15% de los días de un año no presenta vientos fuertes

7En Trelew, solo durante el 15 por ciento de los 365 días de un año hay vientos calmos, según datos de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Chubut. En esa ciudad, además, disminuyó la velocidad media de los vientos en los últimos tres años.
En la Estación Experimental Agropecuaria Chubut hay registros del viento desde 1971. A partir de esos datos, investigadores observaron que en Trelew la intensidad de los vientos suele ser mayor en primavera y verano y que desde 2011 la velocidad del viento se ubicó por debajo de los valores medios (promedio de los valores medidos en una estación durante años).
Jorge Salomone, coordinador del área de Recursos Naturales de Estación Experimental, realiza un breve recorrido histórico para graficar la explicación. “2002, 2003, 2004, 2005 y 2006 fueron años en los que se superó la velocidad media de los vientos. En 2008 fue inferior, mientras que en 2009 y 2010 hubo vientos muy fuertes. Desde 2011 se registra una disminución. No se sabe aún si se trata de una tendencia, de algo que va a ocurrir de forma permanente.”
“El viento es un componente que está presente en las actividades diarias de los patagónicos. Tiene efectos positivos, como brindar posibilidades para la generación de energía eólica, pero al mismo tiempo repercute en la vida cotidiana de las personas y genera erosión”, explica a El Diario Salomone, ingeniero agrónomo.
El viento genera la circulación de partículas imperceptibles que se denominan MP10 (material particulado inferior a diez micrones) e impactan en la salud humana, sobre todo en el aparato pulmonar.
Los vientos en la zona sur la provincia ocurren con mayor frecuencia y son más intensos. Es por eso que los habitantes de Aldea Beleiro, Ricardo Rojas, Río Mayo, Alto Río Senguer y Comodoro Rivadavia suelen contar con menos días de vientos calmos.

Suelos erosionados

Jorge Salomone coordina varios estudios en los que se analiza principalmente el efecto de la ganadería ovina sobre los recursos naturales, la utilización de efluentes urbanos e industriales en la producción agropecuaria, el impacto de la producción intensiva y el uso de sistemas de riesgo en los valles. También se sigue de cerca la erosión de los suelos chubutenses.
“La erosión de los suelos –detalla- en la provincia es mayor por dos causas. Una, es la sequía, que provocó desde 2007 que los suelos se descubrieran. El otro fenómeno es el de la ceniza volcánica.”
En el territorio provincial, los suelos más afectados son los de la meseta central, ya que allí fue donde cayó más ceniza tras la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle, en 2011. En esa zona, según el ingeniero, suelen ocurrir con mayor frecuencia tormentas de viento, que están ligadas a la sequía y a la ceniza.

Sequía

La persistente sequía produjo que en los últimos años se pasara en la provincia de tener estimativamente 4,5 millones de cabezas de ganado a 2,8 millones, según Salomone. En esa misma línea, se había expresado días atrás el vicepresidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Enrique Grant, cuando indicó a este medio que en Chubut se habían perdido 1,5 millones de ovejas.
El ingeniero agrónomo observa, además, que en la provincia hay campos que han sido abandonados, sobre todo en departamentos como Telsen, Biedma (la parte continental) y Mártires, y atribuye esa situación no sólo a la sequía y a la ceniza, sino también a los costos productivos que demanda la producción ganadera.
“Los más afectados son los estratos medianos y pequeños. Hay pequeños productores que suelen salir a trabajar fuera del campo en actividades de zafra”, describe.
Según Salomone, desde la década del setenta en la provincia se establece un movimiento migratorio desde el espacio rural hacia el urbano, por las constantes sequías en el territorio y por las ofertas laborales que se ofrecen en las ciudades. “Hay personas que migran en busca de ingresos más altos y de mejores condiciones de vida que la pueden tener en los campos, en el sentido de que no están tan aisladas y que los integrantes más pequeños del grupo familiar pueden recibir educación.”
“Hay que impulsar el desarrollo de una ganadería en la que se intensifiquen actividades ligadas a la obtención de mayor cantidad de corderos, y que además permita generar mayor rentabilidad a partir de la venta de carne y lana. Se tienen que implementar más tecnologías en las señaladas”, concluye Salomone.

 

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