Declaran culpable de crímenes contra la humanidad a ex militar congoleño

La Corte Penal Internacional (CPI) declaró culpable al exlíder militar congolés Germain Katanga de asesinato como crimen de guerra y lesa humanidad, pero lo absolvió de los cargos de violación sexual y de reclutamiento de niños soldado.
Por ello el tribunal ordenó su permanencia en prisión hasta que se establezca la pena de cárcel. «La contribución del acusado en la milicia tuvo una considerable influencia en la comisión de los crímenes», dijo el juez Bruno Cotte durante la lectura de la sentencia.
La CPI explicó en un comunicado que había tomado «por mayoría» esa decisión. Los jueces explicaron «estar convencidos más allá de la duda razonable de que Katanga fue cómplice en la comisión de un crimen contra la humanidad y de otros cuatro crímenes de guerra (asesinato, ataque contra la población civil, destrucción de bienes y pillaje) el 24 febrero de 2003 durante un ataque contra el pueblo de Bogoro, en el distrito Ituri de la República Democrática del Congo.
La «contribución» a la que Cotte se refería especialmente era el transporte de armas que abastecía a la milicia liderada por Katanga, quien según los jueces era uno de los principales «intermediarios» con los proveedores.
La Fiscalía acusó inicialmente a Katanga de haber tenido responsabilidad de mando en crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos en esa localidad, en una ofensiva dirigida contra la etnia «hema».
En concreto, mantuvo que entre enero de 2002 y diciembre de 2003, más de 8.000 civiles murieron y más de medio millón de personas se vieron forzadas a dejar sus casas en Ituri por el conflicto étnico en esa región.
En el caso del crimen de violación sexual, la mayoría de los jueces consideraron que pese a que ese delito fue cometido por miembros de la milicia Fuerzas Patrióticas de Resistencia (FPRI), dirigida por Katanga, el papel del acusado no afectó directamente a su comisión.
En el caso del reclutamiento de niños menores de 15 años para participar en un conflicto armado, los jueces establecieron que aunque había soldados en la milicia, «no se ha podido demostrar que Katanga los utilizara en las hostilidades».
Los jueces también rechazaron el argumento de la defensa de que el ataque a Bogoro tuviese fines militares y careciese de objetivos civiles. «La forma en la que se perpetró el ataque, con mujeres, ancianos y niños entre las víctimas, demuestra que uno de los objetivos era acabar con miembros de la etnia hema, predominante en Bogoro», según la sentencia.

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