¿Cuáles coimas?
La denuncia contra Pan American Energy por presuntas “coimas” durante la renegociación de contratos petroleros en Chubut de 2007 llega siete años después, aunque esa misma mañana un matutino del Valle se habría equivocado al publicar declaraciones de un sereno alarmado por haber encontrado presuntamente una serie de bolsas de consorcio llenas de papelitos “verdes”, en dependencias de un prestigioso estudio jurídico ubicado en la calle Brasil.
¿Porqué tardaron tanto en oficializarse las sospechas?, es todo un misterio. Lo más probable podría ser que algún dedito influyente que quedó afuera del guante, empezó ahora a hacer ruido, oportunamente cuando el diputado nacional Mario Das Neves se empezó a vender como “el más eficiente” de los gobernadores pasados, enfilando raudamente al sillón de Fontana 50 para 2015. También es un misterio que en plena pulseada entre dos de los más poderosos empresarios nacionales como lo son don Bulgheroni de PAE y don Madanes Quintanilla de Aluar, la Bolsa de Valores de Estados Unidos le pegue un hachazo a la credibilidad del primero, con un dato posiblemente real pero tremendamente viejo, lo que expondría una sospechosísima lentitud investigativa del país del Norte.
Como dato, se sabe que la investigación es “secreta”, pero “vinculada a negocios privados de firmas que cotizan en Wall Street”.

Lo más probable, dicen los entendidos, es que a PAE lo pusieron en la ´picota´ por prácticas sospechadas para “bajarle el copete”, ya que la intervención de Securities and Exchange Commission (la Comisión Nacional de Valores) podrían significarle una complicada mancha internacional, ya que Estados Unidos es uno de los pocos países que penaliza a empresarios por pagar sobornos en el extranjero a través de una ley que en inglés se llama “Foreign Corrupt Practices Act”, lo que se podría traducir en grave perjuicio en las cotizaciones en Bolsa.
Oficialmente admiten que la apertura de la pesquisa obedece a una serie de autodenuncias de la firma energética British Petroleum (BP), que en la Argentina es socia de Pan American Energy. La petrolera internacional se habría presentado ante la SEC para deslindar responsabilidades en eventuales pagos de coimas para obtener contratos en la Argentina. La investigación también incluye el giro de fondos que se hicieron desde una financiera de Buenos Aires con destino a cuentas en el JP Morgan de Nueva York. En Estados Unidos sospecharían que ésa podría ser la ruta de un soborno, vinculado a las denuncias de la británica BP.
En el camino rozó lateralmente a Julio De Vido, a Planificación federal y a la Secretaria de Energía, todos actores que están en el ojo de la tormenta de la pulseada por el gas para la productora de aluminio que funciona en Puerto Madryn, y que PAE pretende cortar faltando al contrato firmado.
La historia
En el año 2007, durante el primer reinado de don Mario, el gobierno provincial firmó un acuerdo con Pan American Energy (PAE) que incluyó una prórroga en la concesión del área petrolera de Cerro Dragón, en la Cuenca del golfo San Jorge. El acuerdo consideraba un alza de 3 puntos en el porcentaje que Chubut recibía de regalías hidrocarburíferas e incorporaba un fondo de reparación histórica de 120 millones de dólares que la operadora debería cancelar durante los primeros 4 años de extensión de la concesión.
PAE debería garantizar además una inversión de US$ 2000 millones en los próximos 10 años y otros 500 millones, si es que las exploraciones off shore que se comprometía a realizar arrojaban resultados. De este total, se garantizaba el ingreso de 80 millones durante los primeros 5 años, tras lo cual Petrominera -la petrolera del gobierno- recibiría el 13% de las utilidades en calidad de “socio” de la operadora en explotación off shore.
La discusión con la operadora había comenzado unos 8 meses antes de la negociación, después de la sanción de la llamada “Ley corta”, a partir de la cual se traspasaron algunas áreas petroleras a las provincias. El contrato vigente con PAE vencía en 2017, con una prórroga automática hasta 2027, de no mediar inconvenientes. Sin embargo, la extensión de contrato negociada entre Das Neves y PAE se extendió hasta 2047.
En abril de 2007, Das Neves y el director de PAE, Carlos Bulgheroni, firmaron el primero de estos acuerdos, que fue ratificado por la Legislatura provincial y que entró en vigencia en mayo, dicho convenio establece que se extienden hasta noviembre de 2027 las concesiones y se dejó abierta la posibilidad para que la petrolera continúe operando por otros veinte años.
El radicalismo denunció sistemáticamente en la Legislatura chubutense que el accionar del Estado le permitió hacer un negocio extraordinario a la empresa petrolera en detrimento del pueblo.
Uno de aquellos “ruidosos” fue Carlos Lorenzo: “Das Neves firmó el convenio pero no lo mandó a Legislatura para que se ratifique por lo que se cumple el artículo 1° de la ley Corta, pero ninguno de los otros artículos y la renegociación con PAE se llevó adelante de la misma manera”. Y agregó: “Entre gallos y medianoches y sin régimen de hidrocarburos, el oficialismo renegoció el contrato con un expediente armado en 2 días con una certificación de reservas hecha por la Universidad de Cuyo que dice que hay reservas solo por 8 años, por lo cual renegociar el contrato bajo esas condiciones y al 2017 era a riesgo de la empresa, y por eso se hizo tan favorable para PAE, pero era mentira, había petróleo para 50 años”.
El problema, explica el legislador, reside en haber renegociado el contrato con “la mentira de los 8 años y no con la verdad de los 50”, lo que quedaría demostrado en poco tiempo ya que “el 24 de mayo de 2007 se aprobó el contrato, y en enero de 2008, Bulgheroni llamó a conferencia de prensa para anunciar que en Cerro Dragón habían descubierto una cantidad enorme de petróleo.
¿Qué pasó en la Legislatura para que casi ningún diputado cuestionara la operación, pese a conocer el contrato horas antes de tener que votar? Al final, Roberto Risso tendría razón. Dicen que el dato clavo podría aparecer a partir de la evaluación de algunos patrimonios personales.
En 2012, durante el extenso conflicto suscitado en Cerro Dragón, el gobernador Martín Buzzi amagó con “revisar” la renegociación de contratos con PAE, pero por supuesto, fue solo un amague. Esta semana volvió a sonar hasta una probabilidad de “exporpiarle” el gas que quiere cortarle a Aluar para venderlo a mejor precio, si pone en riesgo el aparato productivo de la ciudad de Madryn.
La denuncia que tiró el matutino Clarín, con el que el gobierno K viene teniendo mejor sintonía últimamente, llamativamente se derramó con la rapidez del rayo por todos los medios del país.
Sea como fuere, dos son los sospechosos de tapa: Bulgheroni y Das Neves, que hay que decirlo, se vienen ganando tantos amigos como enemigos comunes. Habrá que ver…