CORFO supervisó cosecha de girasol en el Valle Inferior
El Gobierno del Chubut, a través la Corporación de Fomento (CORFO), supervisó la exitosa cosecha de girasol realizada en la chacra del productor Carlos Mirantes en Gaiman, en el marco de una prueba experimental, con el fin de hacer un sembrado diferenciado y dar un uso continuo a la maquinaria que fue otorgada por el Estado Provincial a las organizaciones de productores por medio del Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (PROSAP), con una inversión de 15 millones de pesos.
Esta experiencia se suma a la cosecha de soja realizada pocos días atrás, también en la zona del Valle Inferior, y con altos rendimientos, todo con el objetivo de generar alternativas para los productores centradas en la generación de alimento balanceado para bajar los costos de la producción de carne.
En este caso, se trata de 4 hectáreas con rindes similares a los obtenidos en el predio de INTA Rafaela, en Santa Fe, una zona núcleo de producción lo que permitirá contar con forraje de calidad para los productores ganaderos de la zona del Valle Inferior del Rio Chubut.
Al respecto, la técnica de CORFO Fernanda Mena explicó que “la decisión de la siembra se realizó gracias a la inversión del productor y de nuestro organismo, generando el contexto para que pudiera desarrollarse el cultivo. Todo surge porque una vez que el productor se acercó, se le entregaron las semillas, accediendo de esta manera a los beneficios de este cultivo. El resultado es este girasol espectacular”.
“Dentro de los beneficios del girasol, se encuentra la posibilidad de obtener tanto una siembra como una cosecha temprana, dado que este cultivo resiste altas temperaturas. Además las nuevas tecnologías de siembra directa permiten hacer un verdeo de invierno y así tener un doble cultivo”, remarcó Mena.
A su vez, la técnica de CORFO aclaró que “el girasol aporta proteína, lo cual balancea la dieta, al igual que otros cultivos de oleaginosas o leguminosas y hace que el productor pueda tener una mayor rentabilidad en kilos de carne porque puede balancear sus dietas” y agregó que “la finalidad es aumentar la productividad de carne a menor costo”.
La actividad de cosecha consiste en cortapicar el girasol, se traslada a un carro y de ahí va a la maquina embutidora. Allí se le aplica un inoculante biológico que estabiliza el silo y en un mes está listo para aprovecharse, con buena calidad proteica y condiciones nutricionales excepcionales.
En este sentido, los técnicos del organismo estiman obtener 70 toneladas de materia verde y 13 toneladas de materia seca y un 13% de proteína en la dieta de los animales.
Acerca de la experiencia, el productor Carlos Mirantes, perteneciente a la cooperativa Valle del Chubut de Gaiman, señaló: “Planté girasol por una iniciativa de CORFO y PROSAP, para probar nuevas alternativas para el Valle. Hace 6 años que hago silo de maíz y esta es la primera vez que siembro este producto, dado que se nos facilitó el trabajo gracias a las capacitaciones y charlas que recibimos”.
“Los resultados han sido muy buenos, con un rendimiento bárbaro, y ahora resta analizar el nivel de proteína que obtendremos para mezclarlo con maíz”, concluyó Mirantes.