Condenaron en Madryn a dos policías por «bailar» a detenidos
Los policías Lucas Horacio Perez y Rodrigo Adrián Rubilar, de 31 y 24 años respectivamente, fueron condenados por obligar a tres detenidos, dos de ellos menores de edad a realizar ejercicios físicos de flexiones, sentadillas, “cuerpo a tierra”, “salto de rana” y otras severidades en el interior de la Comisaria Primera de Puerto Madryn durante la noche del 17 de mayo de 2011.
El juicio oral y público se realizó, el pasado 19 de marzo, en los Tribunales locales presidido por el Juez Penal Marcelo Orlando e intervino la Fiscal General Miriam Pazos por la acusación y el Asesor de Menores e Incapaces, Damián Sáenz. El delito por el cual fueron acusados fue el de “vejaciones”, previsto y reprimido por lo dispuesto en el artículo 144 bis inciso 3 del Código Penal.
Condena
Los imputados, patrocinados por el defensor particular Carlos del Mármol, admitieron los hechos relatados en la acusación y su participación, y fueron condenados, mediante juicio abreviado, a la pena de un año de prisión en suspenso e inhabilitación especial por dos años para desarrollar la función policial propiamente dicha, no pudiendo realizar tareas de calle o comando, de prevención de delitos o custodia de detenidos, sin que exista impedimento para la realización de trabajos de índole administrativa. Además, el juez Orlando impuso a los condenados “las siguientes reglas de conducta, como ser la fijación de residencia, sometiéndose al control de la Oficina respectiva, con la presentación a la misma trimestralmente y la prohibición de mantener todo contacto con las víctimas como con sus familiares”.
Testimonio
En la causa declaró el por entonces asesor de menores, Marcelo Bustos, indicando que “al llegar a la Comisaría yo iba por el pasillo y me topé con un policía que le avisó a los otros dos policías que se encontraban en el patio que yo llegaba. Al ingresar al patio veo a los dos policías, a uno de ellos puedo reconocer, veo a un detenido parado contra la pared con las piernas abiertas, sin esposas, y los otros dos menores sentados. Me dice “menos mal que viniste, sacame de acá que me están haciendo de todo”. Le pregunte si le habían pegado y me contestó que “un poco en la detención pero que en la comisaría no le estaban pegando. Pero le estaban haciendo hacer salto en rana, a él y a los otros dos chicos”.