Basta de ‘gomas’
Cristina Kirchner pidió una ley para impedir piquetes y fue ovacionada por la oposición, durante la apertura de sesiones ordinarias. “Todo el mundo tiene derecho a protestar pero no cortando la calle y complicándole la vida a los otros. Creo que vamos a tener que legislar. No pretendo que sea como en los Estados Unidos», señaló Cristina y pidió “alguna normativa de la convivencia ciudadana porque no puede ser que diez personas te corten una calle por más razones atendibles que tengan”.
“Sergio Berni está procesado por una vieja toma en la Panamericana y largaron a todos los que habían cortado la calle», se indignó Cristina.
Y se refirió a la protesta de los militantes del MST por los detenidos por el crimen del policía Jorge Sayago en Las Heras, Santa Cruz. “¿Saben que pasó en Las Heras? En 2006 en un conflicto, un policía que defendió su comisaría en Pico Truncado fue molido a palazos. Le reventaron los órganos”, recordó.
Los diputados del PRO Laura Alonso y Federico Pinedo se levantaron a aplaudir a Cristina junto a todo el kirchnerismo, una escena por demás curiosa.
No fue el único punto de acuerdo entre la Presidenta y el PRO. La mandataria reveló que el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, la llamó por teléfono para conversar sobre la toma de un predio en Villa Lugano que ya lleva cinco días.
“Para los que dicen que no hablo con nadie, con Macri coincidimos en que si el fiscal hubiese estado en el momento indicado, hubiera sido posible el desalojo sin ningún desastre”, señaló Cristina.
La percepción de la Presidenta es por demás acertada. Siempre hay conflictos, protestas y desencuentros, pero últimamente el grado de violencia y la falta de respeto por el resto de los ciudadanos por parte de quienes reclaman, va exponiendo falta de valor por la convivencia y el consenso necesario.
Hay medidas concretas
Para los autores de los cortes de ruta, de piquetes urbanos, de manifestaciones gremiales y muchas otras formas de protesta, en Córdoba no hay buenas noticias. Es la Legislatura aprobó la ley 9624, que prohíbe la quema de cubiertas en cualquier punto de la provincia. De esta forma, sin el tradicional insumo para cortar el paso y elevar los decibeles de la protesta, los reclamos deberían encontrar otro combustible o, sus autores, arriesgarse a multas y sanciones. La nueva legislación dispuso también la prohibición del depósito de neumáticos en lugares no autorizados. La iniciativa constituye un aporte al cuidado medio ambiental y a la salud pública al evitar, entre otras cosas, la generación de reservorios de mosquitos, bacterias y hongos. Hoy, la forma de deshacerse de las cubiertas es quemarlas o enterrarlas, «la idea es que se reciclen en lugares especialmente adaptados», dijo José Villena, el legislador impulsor del proyecto. «Una cubierta, en un basural a cielo abierto, tarda 50 años en degradarse, pero, luego, los químicos que la componen contaminan las napas de agua», agregó.
Según el representante del Movimiento Patriótico. En Mendoza, Jennifer Ibarra, presidenta de fundación Cullunche presentó ya en 2012 un proyecto de ley para que se prohíba en todo el territorio de la provincia la quema de cubiertas en las protestas y los piquetes. “Me contestaron que si bien la propuesta es interesante y cierta, no podrían llevarla adelante porque sería victimizar la protesta
y no sería bien visto”. Sin embargo la dirigente apela a Estudios realizados en la provincia de Tucumán, hechos por el licenciado en Química Juan Carlos Luján, que arrojaron alarmantes resultados.
“La concentración de algunos contaminantes superan en varios centenares de veces a la concentración de referencia que se toma como aire normal, en tanto que se pudo comprobar que el radio de impacto ambiental evidenciable generado por estos episodios abarca más de 150 metros, cubriendo alrededor de 4 hectáreas”.
Aducen que la contaminación atmosférica ocasionada por la quema de neumáticos emite hacia la atmósfera humos pesados con partículas carboalquitranosas, las cuales terminan sedimentando sobre superficies domésticas y afectando algunos alimentos expuestos a la atmósfera como es el caso del pan, las frutas y las verduras que se consumen crudas.
Todos estos contaminantes provienen de los componentes que poseen las cubiertas de los vehículos. También se encontró en la atmósfera anhídrido sulfuroso, que es un gas muy irritante acompañado, por metil nitrosamina, otro cancerígeno humano. “Una persona que permanece durante 1 hora en las proximidades de un piquete o manifestación con quema de cubiertas aspira en ese período el equivalente a la contaminación del aire normal de la ciudad correspondiente a 100 días, con la diferencia de que las sustancias aspiradas durante 100 días normales puede ser eliminada en forma gradual mediante los procesos fisiológicos respiratorios, y los de un piquete no. Esto expone principalmente a los manifestantes, pero también a ocasionales transeúntes y a residentes de la zona donde se realiza la manifestación a aspirar enormes cantidades de sustancias tóxicas (alquitranes, benzopirenos, compuestos de azufre provenientes del caucho, partículas extrañas, alergenos, etcétera).
De hecho, estas propuestas ya tienen antecedentes de ordenanzas municipales en diferentes puntos de Argentina. La Municipalidad de Caleta Olivia ya puso en efectivo cumplimiento la ordenanza 5.593 /2010, promulgada mediante Decreto MCO 2014/2010 donde en su artículo 12 indica que “queda totalmente prohibido la quema de neumáticos a cielo abierto en el ejido urbano de la ciudad de Caleta Olivia, ya sea por particulares o por organizaciones civiles de cualquier grado”. Similares ordenanzas existen en Chaco, Córdoba, Corrientes, Tucumán, General Roca, Allen, Neuquén, entre otras.
En la ciudad de Santa Fe se prohibió la quema de neumáticos al aire libre y por ordenanza se impone multas de hasta 25 mil pesos para quienes incendien neumáticos.
Nada por aquí, nada por allá
En Chubut, provincia donde si de algo nos jactamos es de tener uno de los parques automotores más densos del país en relación a sus habitantes, las protestas son permanentes y variadas, pero la constante es que en casi todas ellas la quema de gomas es profusa e indiscriminada.
Puerto Madryn por ejemplo, una ciudad ecológica e identificada mundialmente con la fauna, ballenas, pingüinos, cielos prístinos y naturaleza sedante, este verano se ha caracterizado por las “hogueras” urbanas diarias que dejan perplejos a turistas, cruceristas y vecinos en general. Como remarcó un parroquiano entre café y café: “Si no son los municipales, son los trabajadores de Benitez Bellini, sino quienes protestan por algún servicio, por Servicoop, los taxis, o los desocupados de la pesca, o los textiles. Lo cierto es que nunca una protesta soltando globos o con una sentada masiva”.
Como dijo la Presidenta “No puede ser que diez personas te corten una calle por más razones atendibles que tengan”. A lo que se podría agregar que mucho menos entendible es que se asfixie a toda una ciudad por unas horas de reclamo, que más tarde o más temprano termina resolviéndose. Tarea para el hogar para nuestros legisladores, no?