El buque científico Coriolis II dañó una boya de casi un millón de dólares

9La provincia de Chubut deberá hacerse cargo de la reparación de una boya con instrumental de medición marítima que el buque científico Coriolis II dañó accidentalmente. La misma había sido cedida por la municipalidad de Comodoro a la Provincia para ser utilizada por el Coriolis II para realizar su investigación, el costo inicial del grupo de dos boyas fue de 1.500.000 dólares.
El instrumento de medición marítima perteneciente a la Agencia Conocimiento y a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y había sido cedida en comodato al Gobierno de Chubut mientras se extendiera la campaña del buque científico para el suministro de datos sobre el golfo San Jorge.

La provincia sería al responsable
El representante de la Agencia Municipal Comodoro Conocimiento, Alberto Hroncich, conjuntamente con Carlos de Marziani, referente del Observatorio Oceanográfico de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, brindaron el jueves una conferencia de prensa para informar que la boya, que se había instalado el año pasado en aguas del golfo San Jorge, presenta numerosos daños en los paneles solares y en los sistemas de recolección de información y no estaba operativa ya que resultó dañada en forma accidental por el buque científico Coriolis II.
A raíz de esa situación, la comuna solicitó a Provincia que se encargue de la reparación de este elemento de medición, tal como indica el convenio de comodato existente, ya que la llegada del buque científico fue propiciada por el Gobierno de Chubut.
El 6 de febrero la Universidad dejó de recibir información desde la boya y así se rastreó la misma hasta corroborar que había sido arrastrada 21 kilómetros desde el sitio original donde fue colocada en setiembre del año pasado.
La función de esa boya era realizar monitoreos marítimos y ampliar los conocimientos científicos que se tienen sobre el golfo San Jorge. Estos datos aportados son utilizados para investigar las condiciones de los recursos naturales y aspectos ambientales del golfo San Jorge, con aplicación en pesquerías, industria petrolera, análisis de base de áreas especiales que requieran protección diferencial y modelización de fenómenos que ocurran sobre el golfo a partir del cambio climático y fenómenos oceanológicos.
Hroncich lamentó lo sucedido y aclaró: “esto nos priva de poder seguir avanzando en lo que teníamos proyectado como es la colocación de la otra boya y tenemos que ver cómo resolver esto para adelante”.

Inoperable
Asimismo De Marziani precisó que la Universidad hizo una inspección visual del equipamiento que quedó en la boya. “La boya consta de una parte de instrumentación de aire que hoy no está presente, una parte media de la boya donde está la electrónica y la parte de energía y ha entrado agua en muchos sistemas y en la parte inferior hay cierto deterioro en los cables de conexión y hay que evaluar la fiabilidad de los instrumentos a partir del ingreso de agua y eso conlleva un tiempo largo de trabajo y por eso la boya no está operativa”, explicó.
“Tenemos el comodato, la actuación notarial del escribano y las notas de pedido que nos hacen para proveer la boya, bajo la consigna de que iba a ser utilizada en el 75% de la campaña del Coriolis II. Esto comenzó el 3 de febrero y el 6 no hubo más comunicación con la boya”, sostuvo Alberto Hroncich.
“La provincia fue notificada hasta ahora verbalmente del hecho y ahora se hará la presentación formal ante Ciencia y Técnica y verán cómo nos restituyen el bien que prestamos”, añadió.
El funcionario municipal indicó que cedieron la boya a Provincia bajo la premisa de que era lo que necesitaba el Coriolis II para realizar su investigación, y aseguró: “cuando entregamos la boya lo hicimos en base al comodato y éste obliga a restituir la boya en perfectas condiciones y Provincia lo tiene que hacer, la inversión que se hizo en su momento fue 1.500.000 dólares por las dos boyas y no sé qué valor hoy tendrá”, manifestó.

 

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