Chubut tendrá que devolver un 30% más de la plata que le prestaron en el exterior
Para la calificadora, habrá “un aumento en el riesgo de refinanciamiento» para los gobiernos locales.
La brusca devaluación del peso que dispuso el Gobierno el mes pasado impactará fuertemente en el pago de las deudas que las provincias y municipios contrajeron en dólares. Son los bonos denominados «dollar-linked», consistentes en una obligación nominada en dólares, pagadera en pesos al tipo de cambio oficial.
Sobre datos consolidados al 30 de septiembre de 2013, un reporte económico consignó los porcentajes en que quedaron afectadas las provincias que emitieron bonos, cuyo porcentaje de deuda en moneda extranjera para Chubut advierten que será del 30 por ciento.
Según el informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que preside Nadin Argañaraz, ese impacto se traduciría en subas que treparían al 61 por ciento, según sea la fecha en que la provincia contrajo la deuda.
Por ejemplo, cuando en mayo del año pasado la Capital contrajo deuda por esta modalidad, el dólar oficial costaba 4,9 pesos; ahora, con el dólar superando los 8 pesos, el pasivo se incrementó en un 55 por ciento. El mismo problema atraviesan Chubut, Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos y Neuquén, que a lo largo del año pasado emitieron bonos atados al dólar oficial cuyo pago se incrementará exponencialmente producto de la devaluación.
Cambio de escenario
«Las provincias afrontarán este año una situación muy compleja -vaticinó Argañaraz . Difícilmente puedan apelar a endeudamiento externo, por lo que tienen dos alternativas: bajar el gasto o aumentar impuestos. Ambas situaciones repercutirían negativamente en la actividad económica.»
En consonancia con el informe de Iaraf, la calificadora Moody’s estimó con perspectiva negativa la deuda atada al dólar de la mayoría de las provincias y municipios argentinos, en virtud de la devaluación y el consiguiente «aumento de los costos» para hacer frente a esa situación.
El informe mencionó además que se espera que los gobiernos locales hagan frente a «inversores más cautelosos, lo que hará que aumente el riesgo de refinanciamiento» y los haga «más dependientes de la ayuda del gobierno federal».
El reporte consignó por ejemplo el caso de la ciudad de Buenos Aires, cuyo porcentaje de deuda en moneda extranjera es el 98 por ciento del total, o el de la provincia de Córdoba, donde ese porcentaje es de 57 por ciento.
Lo propio alertó para Buenos Aires (49% de deuda en moneda extranjera sobre el total), la de Mendoza (46%), la de Chubut (30%), la de Entre Ríos (29%), la de la ciudad de Córdoba (19%), la de la provincia de Chaco (13%) y de Formosa (12%).
Según Moody’s, los gobiernos locales emitieron «cada vez más» ese tipo de bonos, «especialmente durante el año pasado, y, como resultado, la mitad de la deuda pendiente de los municipios argentinos y provincias calificados consiste en deuda emitida ya sea en moneda extranjera o vinculada al dólar de Estados Unidos».
El reporte de Moody’s alertó, además, sobre la «incertidumbre» en torno a «la tasa de cambio y su efecto sobre la inflación», que podrían «ejercer presión sobre el gasto, ya que los empleados públicos piden aumentos salariales para acompañar la inflación».
Esto que describe la calificadora internacional, ya se viene dando, como es el caso de Chubut que ahora deberá enfrentar paritarias en Educación y ya hay sectores que comienzan a intranquilizarse por la depresión de sus salarios.
“Piletotas” más caras
Entre otras cosas, el escenario que evaluaron alguna vez los asesores del gobernador Martín Buzzi se comienzan a complicar cada vez más. No solo por el aumento del pasivo por la deuda tomada debido a la devaluación, también por haber tomado toda la deuda junta y venir pagando altos intereses por tener el dinero paralizado en el Banco. Además, se da a la par el consiguiente aumento de costos de las obras que planeaban hacer con ese dinero. Obras por otra parte que aún no fueron iniciadas y cuyos valores ya se incrementaron al ritmo del aumento de la obra pública.
Cada Centro de Encuentro, de los cuales anunciaron diez en distintos puntos de la Provincia, con su gran pileta social por ejemplo, se preveían en torno a un valor de 50 millones de pesos cada uno. Hoy todo indica que esos costos también se dispararon un 30 por ciento más.
Demasiado lento
De hecho, el tiempo y la vorágine económica parece arrasar algunos planes y certezas. El 16 de julio de 2013, la Nación autorizó a Chubut a emitir el bono a largo plazo con el fin específico de construir “obras estratégicas” de relevancia social y económica a lo largo de los dos próximos años. Para ello la Nación confirmó además aportes adicionales para realizar una decena de obras a través del Fondo Federal de Infraestructura y avaló importantes programas coordinados por el PROSAP. Ya pasaron seis meses y poco y nada se avanzó con obras en Chubut. En aquel momento Buzzi remarcaba que “a diferencia de lo que ocurrió en más de una oportunidad en esta provincia, esta vez salimos a captar fondos con seriedad, para crecer, para realizar obras concretas y demandadas por la sociedad”, y aseguró que “esta gestión proyecta a la vista de todos una provincia integrada y con herramientas para conquistar el futuro, y no pide dinero a cuenta para endeudar a Chubut con proyectos delirantes o aspiraciones individuales y disparatadas (sic)”.
Muchas dudas
Según los entendidos, el ´deporte´ de tomar deuda endeudando a la Provincia y poniendo en garantía regalías petroleras, ha sido un ejercicio que fomentó el dasnevismo, y ahora fanatizó la administración Buzzi.
Hace exactamente un año, el presidente del bloque de la UCR, Roberto Risso advertía por ejemplo que el entonces subsecretario de Coordinación Financiera del Ministerio de Economía, Oscar Antonena (ahora presidente en comisión del banco del Chubut) fomentaba el “negocio financiero” a costa del endeudamiento de Chubut.
El 22 de febrero de 2013el diputado no descartaba ya hacer una denuncia penal a Antonena si se comprueba que renovó las Letras que se emitieron en 2012 “por que estaría cometiendo un fraude al Estado, al pedir un préstamos a tres meses después no se puede renovar en las mismas condiciones porque deja de ser un endeudamiento a corto plazo para pasar a pagar una tasa usuraria y si Antonena renovó la emisión de letras que venció en diciembre y en las mismas condiciones cuyo costo por las comisiones superó los 5 millones de pesos en perjuicio al Estado, es una defraudación”, anticipaba.
Antonena que en ese momento había viajado a estados Unidos para cerrar otra operación financiera trayendo fondos en préstamo, terminó manejando el banco, donde se alojaron esos fondos.
Según Risso, las Letras son pagares y recordó que el Banco de Chubut es el único que garantiza la defensa de los intereses, “es por eso que la Ley dice que debe ser el agente financiero que determina las condiciones en que se contraen los préstamos porque sabe hasta donde llega la necedad del Estado para conseguir plata y cuán cara se puede pagar, pero si acá se busca un negociado para pagar altas comisiones es un delito grave que lo denunciaremos penalmente”.
¿Dónde están las obras?
En ese momento, desde la Legislatura se pedía informes sobre el destino de los fondos obtenidos de los préstamos contraídos durante el años 2012 especialmente a través de la emisión de letras y características de la renovación de empréstitos, “cuál es el plan de obras públicas previsto con los fondos obtenidos de la futura emisión y colocación de letras o bonos provinciales”. Ahora, la nebulosa parece repetirse con el dinero obtenido en préstamo en 2013.
A la fecha, una de las preocupaciones públicas que rueda en la clase dirigente y empresaria, es que no se conoce cabalmente la estrategia económico financiera que lleva adelante el gobierno de financiarse con emisión de obligaciones negociables en el exterior, mientras la actividad productiva en la provincia, a todas luces se percibe paralizada.
Fuentes: Moody´s, Iaraf, Ambito Financiero, LPO, propias.