Murieron cinco manifestantes en manos de la Policía en Ucrania
A pesar que la policía ucraniana negó que haya usado armas de fuego en la represión a los manifestantes en la plaza del centro de la ciudad capital de Kiev, según los diarios locales murieron cinco manifestantes en los enfrentamientos que prosiguen desde el domingo pasado.
La agencia Liga.novosti informó, citando a la oposición, de que las personas resultaron muertas por disparos de francotiradores en la calle Grushevski, junto a la sede del Gobierno y escenario de los últimos enfrentamientos.
Por su parte, el portavoz del Ministerio del Interior, Serguei Burlakov, aseguró que no se puede responsabilizar a la Policía por la muerte de los tres manifestantes, porque las víctimas fueron tiroteadas y los agentes no usaron armas de fuego. En todo caso, los fallecimientos han tenido ya su efecto, el presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, aceptó reunirse con los líderes opositores.
Los agentes avanzaron por uno de los accesos que hay a la plaza por el norte y empezaron a retirar las barricadas mientras disparaban balas de goma. Se ha sufrido una estampida de gente pero algunos activistas se quedaron y consiguieron hacer retroceder a las fuerzas del orden unos metros lanzándoles cócteles molotov.
La intervención se ha producido poco después de que el primer ministro ucraniano, Mikola Azarov, apareciese en televisión advirtiendo de que los cuerpos de seguridad usarían la fuerza contra los manifestantes si los «provocadores» no cesaban en sus actividades: «La responsabilidad recae sobre todo en los líderes de los partidos de la oposición que crearon esta situación», dijo el primer ministro, que descartó declarar el estado de emergencia.
Jóvenes ucranianos encapuchados marchan calle arriba con cascos y escudos, lanzando piedras y cócteles molotov a los agentes desde una distancia de panas diez metros. Los manifestantes han recuperado la trinchera que forman los autobuses calcinados y desde ahí contienen el avance de la policía, que les dispara balas de goma. En la retaguardia hay muchos más ucranianos con escudos, palos y cascos preparándose para intervenir.