Homenaje a un alumno que murió al detener a un terrorista suicida
Aitizaz Hasan (foto), murió a los 15 años tratando de evitar un atentado terrorista en la escuela de Hangu (Pakistán). «Hay sólo un puñado de personas en el mundo que nacen para ser mártires. Ahora mi hijo es uno de ellos. Me encuentro listo para sacrificar también a mi segundo hijo por Pakistán.», dijo Mujahid Ali después de que el primero de ellos muriera el pasado lunes al intentar detener a un hombre con un cinturón bomba. El suicida, que intentaba entrar en la escuela de Hangu (Pakistán) con 2.000 alumnos en su interior, se encontró con la resistencia de Aitizaz Hasan, de 15 años de edad. El adolescente luchó con todas sus fuerzas para no dejar pasar al terrorista, pero que no pudo evitar la detonación del explosivo que finalmente lo mató en el hospital horas después.
El atentado fue reivindicado por Lashkar-e-Jhangvi, un grupo radical islámico suní que está detrás de muchas de las matanzas en Pakistán contra fieles de la rama minoritaria chií, a la que pertenecían los alumnos del colegio, según el diario ‘Express Tribune’.
Las redes sociales ya han entronizado a Aitizaz Hasan como un héroe nacional por salvar la vida de los demás ofreciendo la suya propia. Muchos piden que sea enterrado con honores. Mientras tanto, en esas mismas redes se critica al gobierno por buscar una solución negociada con los grupos radicales de la zona, como los talibán. «Vivimos en un país donde un niño pequeño tuvo que luchar contra un mal que nuestros propios líderes no son capaces de atajar», escribió el columnista Zarrar Khuhro, uno de los más influyentes del país.
Muchos en las redes sociales ha comparado al joven paquistaní con su compatriota Malala Yousafzai, que fue tiroteada por los talibanes en el norteño valle de Swat, en represalia por su defensa de la educación femenina, informa Efe.
La localidad de Hangu, cercana a la convulsa frontera afgana, tiene una gran comunidad chií, una secta islámica que no está bien vista por los grupos yihadistas, que obligan a sus miembros a convertirse a la fe suní o a ser asesinados. En este contexto de odio religioso los atentados suicidas han crecido un 39% en 2013 según el Instituto de Estudios para la Paz. Los muertos a causa del terrorismo aumentaron en 2013 un 19 % respecto al año anterior y se situaron en 2.451 personas.