El Municipio iniciaría una investigación por el presunto caso de discriminación

5La Municipalidad de Puerto Madryn, a través del Subsecretario de Gobierno Pablo García, afirmó que no están al tanto del acto de discriminación que habría cometido la Directora de Inspecciones Generales Adriana Vilchez: “Desconozco, en principio creo que no es una respuesta que pudo haber dado alguien que ha representado al Municipio, y lo que queremos y lo que nos indica el señor Intendente a diario es que las posibilidades para realizar su actividad en Madryn lo tienen todas las personas que quieran hacerlo, sin importar de qué origen son, el color de la piel, el sexo ni mucho menos estas cuestiones. Sí que lo hagan en el marco legal que indican las normas de la ciudad y estas son las normativas que hacemos respetar, sin tener en cuenta estas cuestiones”, aseguró el funcionario.

Benditos requisitos

Más allá del conflicto entre los senegaleses y Adriana Vilchez, está claro que para poder comercializar cualquier producto en la ciudad, se debe contar con el permiso correspondiente, además de abonar un canon que ronda los 300 pesos mensuales: “Hay un registro y un permiso otorgado, teniendo en cuenta que cada persona que quiere comercializar de manera ambulante en la ciudad, debe hacerlo en un sector determinado y dentro de un rubro específico. Quienes quieran comercializar productos de artesanía, tienen que cumplir unos requisitos, y aquellos que quieran comercializar alimentos tienen otros requisitos diferentes”. En el caso de los vendedores de churros u otros productos alimenticios, además de pagar el canon correspondiente, deberán pasar los respectivos controles de Bromatología, tanto en el lugar de elaboración de los productos como en los carros en los que los comercializan.

Sin reventa

Al momento de consultarle acerca de los requisitos que deben cumplir quienes deseen vender sus productos en la ciudad de Puerto Madryn, Pablo García manifestó que “todo aquel que quiera vender tiene su credencial que certifica que realizó el trámite en la Municipalidad, y también, paralelamente, se hace un control que los productos que vaya a vender sean realmente productos de artesanía. No pueden ser de reventa, teniendo en cuenta que el permiso es de ambulante artesano”.

Sin permiso

Con respecto a la situación de los vendedores senegaleses, desde la comuna no se les ha dado la habilitación y es probable que esto no ocurra, ya que, supuestamente, la ordenanza marca que no se pueden revender productos: “No se les ha otorgado el permiso, teniendo en cuenta que gran parte de la mercadería que ellos comercializan no son artesanías, son productos de reventa. Entonces es aquí donde comienza un conflicto entre el vendedor ambulante y el comerciante que se encuentra durante todo el año haciendo su actividad comercial en la ciudad, por eso es que se requiere que el producto sea artesanía”, dijo Pablo García, al tiempoque aseguró que desde la Municipalidad “hay un control y un seguimiento estricto en algo que quienes concurrimos a la playa lo podemos ver, que hay reventa. Pero al mismo tiempo se ha armado un dispositivo para contrarrestarlo de personas que comercializan relojes y demás elementos, que sabemos fehacientemente que no son elaborados por ellos, por lo tanto esos productos no los pueden comercializar”.

A trabajar a la periferia

Salvo la feria de artesanos ubicada en la plaza principal de la ciudad, el resto de los vendedores no tiene permitido realizar sus actividades dentro del llamado “microcentro” de Puerto Madryn. Sin embargo, la llamada periferia incluye también a las playas de la ciudad: “En realidad poder contar con el registro de qué cantidad de vendedores hay en la ciudad, saber cuál es el rubro y hacerles saber cuál es la zona en la que pueden efectivizar su actividad comercial, se tiene que hacer teniendo en cuenta que la legislación impide que se realice dentro de lo que es el microcentro. Se puede hacer en la periferia de la ciudad, por lo tanto la actividad realizada en el sector de playa podemos decir que está dentro de las normativas”, cerró Pablo García.
Más allá de los permisos y habilitaciones, la Municipalidad de Puerto Madryn está obligada a realizar una investigación acerca de la supuesta discriminación sufrida por los 15 senegaleses, y en el caso de que esto llegue a ser cierto, desde todos los sectores se espera que la comuna tome cartas en el asunto. La ciudad se lo merece.

 

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