El mejor folk rock sonará este sábado en Madryn
Muchas veces es común escuchar quejas de la poca oferta de espectáculos de nivel y alternativos a las modas imperantes en la ciudad y alrededores. Este sábado 18, en Puerto Madryn, definitivamente no existirán excusas para descartar este tipo de afirmaciones.
A las 22 horas, en el Teatro de Muelle, se presentará Diente de Madera, el proyecto solista del increíble e imperdible Jonah Schwartz. Jonah, con su hipnótico banjo de cinco cuerdas, armónica e inconfundible voz ofrecerá, como lo hizo hace un año en el Centro Cultural Caracol, su repertorio de canciones de folk tradicional norteamericano del los siglos XIX y XX más canciones propias.
Para sumar atractivos al show, se contará con la presencia de la artista invitada Cibeles Guerrero y para los que quieran llevar un recuerdo a casa habrá feria de discos Nososunder.
Con el auspicio de la Subsecretaría de Cultura de la Municipalidad, las entradas ya están a la venta en la disquería Imperio Musical y tienen un valor de 30 pesos.
De Filadelfia a Madryn
Jonah Schwartz llegó a la Argentina desde Estados Unidos en el año 2004; ese mismo año se unió a la banda de folk-rock Los Álamos, aunque también formó parte de Springlizard, Val Veneto, Los Palos Borrachos, entre otras. Entre sus influencias se encuentran artistas como Lucho Bermudez, Ian Macaye, Harry Smith, Tomas Mapfumo, Wallace Stevens y John Fahey.
Jonah creció en las afueras de Filadelfia en los 80 y estudió letras en la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey. “Mis viejos eran unos hippies terribles. Música al palo todo el tiempo. Grateful Dead. Bob Dylan. Joan Baez. Frank Zappa”, recuerda Schwartz.
El multifacético artista, quien junto a Los Álamos transportó grandes melodías hacia Alemania, Brasil, Chile, Uruguay, Francia, Suiza y España en varias oportunidades, se desenvuelve por igual entre la guitarra, el clarinete, la mandolina, el charango, la armónica y más.
Diente de madera cuenta en su repertorio con canciones de varias bandas de las que es y fue miembro, así como temas del cancionero norteamericano del siglo XIX y siglo XX. Si bien el folk tradicional norteamericano es una de sus pasiones, su ojo está puesto sobre aquellos sonidos que nacieron en “un país recién cambiado por una guerra civil que mató a más gente que todas las demás guerras juntas y ‘liberó’ a una población importantísima de esclavos, y a la vez con una inmigración parecida a la de Argentina, pero a escala más grande”.