DEL SÍNDROME DEL HELICÓPTERO A LA MADUREZ CÍVICA. SASTRE Y PEREZ CATÁN CON BUEN ÁNIMO. CONTROL DE PRECIOS Y MIRADA EN EL CONSUMO

Pito catalán


El Diario | Opinion

ROMANAAnteayer se cumplieron 12 años de la crisis política, social y económica que enfrentó el radicalismo en 2001 en la cual el gobierno de la Alianza terminó abruptamente con la renuncia del entonces presidente Fernando De la Rúa.
La imagen de De la Rúa abandonando la Casa Rosada en helicóptero el 20 de diciembre a las 19:50 para dirigirse a la quinta de Olivos quedó en la memoria de los argentinos como una huella indeleble.
En ese contexto, se dieron saqueos y marchas en todo el país que culminaron el 19 y 20 de diciembre con una fuerte protesta social, que fue reprimida. El resultado: 25 muertos y más de cuatrocientos heridos y la renuncia De la Rúa. Entonces, el Congreso nombró un presidente transitorio.
Tras la renuncia asumió por dos días el misionero Ramón Puerta y el 23 de diciembre la Asamblea Legislativa designó a Adolfo Rodríguez Saá, que anunció en su discurso el default de las deudas públicas, pero no permaneció más de una semana con el argumento que no tenía apoyo de sus pares del PJ.
Con el país de nuevo en acefalía se volvió a designar por dos días a otro presidente y recayó esa responsabilidad en el duhaldista Eduardo Camaño, quien convocó para el 1 de enero a otra Asamblea Legislativa para designar a Eduardo Duhalde, quien finalmente condujo la transición hasta las elecciones de abril del 2003.
Fueron tiempos interminables e inéditos, entre los cuales quedó mucha de la dignidad militante maltrecha y desdibujada.

Son diez

Pasó una década. Para muchos ganada, para otros tantos no tanto. Pero aquí estamos: Transitando… evaluando el porvenir… hablando como si supiéramos el escenario macro con la tía
Clotilde y las chicas del barrio. Esperando, ensayando, pero con la libertad que desde ya nos habilita…
Mucho tiempo para no aprende nada… Esta semana, mientras hacíamos regalitos para la capilla y moños con rulos innovadores, no fuimos pocas las que dimos cuenta de la madurez política que ha alcanzando nuestra vecindad.
Mucho a costa de participación casera, pero tantos otros merced a prueba y error públicos, y sobre todo casi todos merced a sobre-información…

Miedos y temblores

Ayer por ejemplo hubo un refuerzo de custodia en casi todos los supermercados de Chubut, y ¿cuál fue el resultado? Un impecable comportamiento público…
¿Alguien cree que es porque la guita alcanza? No. nada más lejos. Simplemente porque se respeta explícita o implícitamente la institucionalidad y al otro. Se elige la ley, la conducción democrática y el respeto por las instituciones.
Eso fue denso, aplastante, caluroso y reconfortante. El clima, hay que decirlo, no era bueno… Cómo serlo… si hay muchas cosas que no están funcionando bien.
Y encima las fiestas navideñas y eclesiásticas empujan a puntos de definición desde espacios tan inmanejables como la fe…

Datos buenos

Hubo señales muy auspiciosas en algunas ciudades, y mal o bien, son las lideradas por referentes dasnevistas, con algo más de ejercicio de gobierno, hay que decirlo. Por ejemplo, Ricardo Sastre ha sabido sumar en Madryn, humildad y fórmula a cada hecho concreto. La crisis de Alpesca fue abordada por la Provincia absorviendo la deuda de los privados en dos cuotas pero con miras a una reconversión inmediata, y a la recuperación integral de la fábrica, según expuso el oficialismo. En Trelew, Pérez Catán le viene poniendo el cuerpo a la coyuntura y aportando fichas a los temas que reactivan el Valle.

El vil metal

Ayer también la fecha ayudó para pensar en la diferencia de esfuerzos. Por ejemplo, el Gobierno impulsó un nuevo acuerdo de precios para 200 productos masivos para supermercadistas y grandes proveedores. El ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció que se pondrá en marcha un «sistema de monitoreo permanente» con alerta temprana para reportar cambios en los valores.
«No es congelamiento con control de precios. Es un acuerdo voluntario de precios entre el Gobierno nacional y los principales participantes del sector», aclaró Kicillof tras la rúbrica del convenio en Casa Rosada. «Hemos acordado precios que posibilitan rentabilidad y acceso de las capas populares a los productos masivos dando previsibilidad», agregó.
«Lo que estamos presentando es una canasta de productos de consumo masivo para tomar esta canasta como referencia y a partir de la homogeneización de los precios de esta canasta en todo el país, ir dando una pauta para ir avanzando en el resto de los precios», afirmó el ministro.
En este marco, el titular del Palacio de Hacienda informó que el acuerdo tendrá vigencia en 2014, con una revisión trimestral. «Este acuerdo de estas características requiere el diálogo permanente. No tiene sentido si no hay un diálogo permanente», dijo. Con el sistema de alerta temprano se detectará «dónde se producen tensiones» y se analizará qué productos registran alzas y bajas. Vamos a tener un monitoreo permanente y alerta temprano cuando haya movimientos de precios y abastecimiento», enfatizó el funcionario.
«El acuerdo vigente hasta fin de año (de Guillermo Moreno) fue con la comercialización, este va a avanzar en la cadena de valor. No solo con las bocas de expendio sino también con los proveedores de los supermercados vinculados a la canasta de productos, y también vamos a tratar de involucrar a los productores y consumidores, así abarcamos toda la cadena», sostuvo.
El ministro de Economía remarcó que el acuerdo otorga «previsibilidad de los gastos de consumo de los hogares argentinos». Además, señaló que «vamos a utilizar toda la capacidad del Estado para evitar que vuelvan a ocurrir prácticas comerciales» desleales, como las de implementar «pequeños cambios en los productos que después se traducen en grandes cambios en los precios».
Asimismo, Kicillof señaló que tras una minuciosa revisión de los productos que integrarán la canasta detectaron subas injustificadas. «Hemos trabajado con el sector privado para que los productos que tuvieron alguna distorsión se retrotraigan a los valores anteriores», indicó.
En este marco, le exigió responsabilidad a los empresarios para mantener el acuerdo. «A partir del primero de enero tenemos un nuevo compromiso de trabajo y vamos a pedirles al sector privado que sea tremendamente responsable», alertó.
«Les vamos a pedir que ciertas prácticas comerciales no tiñan esto», dijo al referirse a los «pequeños cambios» en los envases de los productos para después aumentar los precios. «No las vamos a permitir. Vamos a utilizar todas las capacidades del Estado para prevenirlo. Si no se usan los canales de diálogo establecidos vamos a actuar», advirtió.
«Esperamos cortar todas las maniobras que escuchamos en estos días, que pretender poner a los supermercados bajo la lupa. Vamos darle previsibilidad a una enorme masa de productos para que los argentinos se puedan manejar mejor», remarcó.
El acuerdo fue firmado por Kicillof, Jorge Capitanich y Augusto Costa por parte del Gobierno y por los empresarios Alfredo Coto de la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), Guillermo Saraceno de la Cámara Argentina de la Industria de Cosmética y Perfumería (CAPA), Alberto Guida, de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayorista (CADAM), Daniel Funes de Rioja, de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y Marcelo Armini, de la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA).
Lo cierto es que el fin de año enfila con problemas pero con ánimo de soluciones. Habrá que ver…


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