Niegan que la pesca de centolla afecte la merluza del Golfo San Jorge
La presidente de la empresa Yaganes SA, Andrea Torres Espinoza, se pronunció en defensa de las inversiones realizadas en la Patagonia por parte de capitales estadounidenses para la explotación del recurso centolla, su procesamiento en tierra con incorporación de valor agregado para la exportación de productos alimenticios.
A comienzos de semana, el intendente de Comodoro Rivadavia recibió a empresarios pesqueros de esa ciudad, entre los que se encontraban José Luis Quercia, quienes les plantearon reparos sobre la pesca de centolla en el Golfo San Jorge.
La Provincia de Chubut otorgó oportunamente a la sociedad Yaganes licencias de pesca para esta especie, las que son capturadas a través de artes de pesca selectivos, para operar con barcos fresqueros en aguas jurisdiccionales del golfo. En la actualidad, esas capturas se descargan en el puerto comodorense empleando mano de obra de la estiba local, y esa materia prima se traslada vía terrestre hasta Puerto Madryn donde es procesada en las instalaciones de la planta de Conarpesa, donde Yaganes tiene montada su propia estructura, donde se elaboraban productos alimenticios de góndola de alto valor añadido los cuales son colocados en selectos nichos de mercados internacionales.
“Cuando el proyecto de este inversor llegó a la Argentina y se constituyó la empresa Yaganes fue hace 23 meses”, explicó a Revista Puerto la ejecutiva Andrea Torres Espinoza, “y siempre se mantuvieron las mismas coordenadas y objetivos del proyecto de inversión de explotar el recurso centolla con barcos fresqueros”, precisó.
La presidente de la compañía sostuvo que “la inversión está pensada para dar trabajo en tierra que es lo que se está haciendo, más rentable hubiera sido con barcos congeladores”, dijo al destacar el perfil que tiene el plan de inversor que busca desarrollarse en Santa Cruz y Chubut.
Sustentabilidad
“Desde la premisa de crear trabajo, dada la situación de la pesca en el sur, es que se empezó planear el desarrollo de inversión en las plantas de Caleta Olivia y Puerto Madryn. Estuvimos visitando diferentes ciudades de litoral de la Patagonia viendo cuales eran los mejores lugares para situarnos”, puntualizó respecto de los orígenes de este esquema productivo.
La elección por Puerto Madryn “se definió, a pesar que pareciera que el puerto natural para pescar en el golfo San Jorge es Comodoro Rivadavia, porque además de centolla era necesario tener la posibilidad de diversificar y nos interesa trabajar el langostino y en función de eso se resolvió la ubicación de la planta de Chubut en Puerto Madryn”, clarificó al tiempo de señalar que “las dos plantas son muy parecidas a nivel de lo que se ha invertido, y siempre el proyecto hace foco en la sustentabilidad del recurso, porque el recupero de esta inversión es de muy largo plazo, entonces, mal podríamos sobreexplotar el recurso porque no nos serviría. Sino que este proyecto apunta con énfasis en la sustentabilidad de la centolla”, mencionó al desestimar los cuestionamientos respecto a que se ponía en peligro la especie dentro del Golfo San Jorge.
Tramitación de licencias
En cuando a las declaraciones de estos empresarios comodorenses, “yo no sé si se olvidan, pero Puerto Madryn es parte de la provincia de Chubut”, señaló con ácida ironía Torres Espinosa a partir de los dichos de Quercia que ese proyecto no generaba empleo en Comodoro.
Y, en cuando al modo en que se ha tramitado el otorgamiento de los permisos de pesca “ha sido absolutamente transparente”, afirmó categórica. “No tengo mucho más que invitar a quienes cuestionan esto, a que se acerquen a las oficinas de Pesca en Rawson donde está el expediente que lleva el nombre de nuestra empresa donde se han cumplido cada uno de los requisitos exigibles”, agregó.
La directiva de Yaganes SA sostuvo que “este proyecto no arrancó hace un par de meses, sino que hace 23 meses que venimos trabajando en la inversión. La presentación del proyecto se hizo durante la administración anterior, es decir que se tramitó durante dos gobiernos. Primero cuando estaba el señor Hugo Stecconi, el proyecto se mantuvo se fueron haciendo las inversiones, luego pasó Luis Pérez por Pesca y se continuó trabajando porque el proyecto es absolutamente sólido”, exhibió.
La excusa de la merluza
Asimismo, la compañía afirmó que el área de operaciones es la asignada por la administración pesquera chubutense. “Nos designan un sector dentro de las coordenadas que nos fijaron. La primera queja de estos empresarios era que no podían pescar merluza, pero me dejó pensando que después se quejan de por qué nadie los participó de la posibilidad de pescar centolla y que estos permisos le debieron ser ofrecidos a ellos. Entonces, le digo a estos empresarios comodorenses, en especial a Pino Quercia, él estaba al tanto de la existencia de la centolla que está de tiempos inmemoriales en el Golfo San Jorge, porque los buques congeladores que están pensando en el golfo tenían un acuerdo con su empresa”, indicó la presidente de Yaganes.
“Quercia no puede desconocer la pesca de centolla, y si verdaderamente le hubiera interesado en explotar o dedicarse a esto, hubiera presentado un proyecto a tal fin. Cuando Yaganes presentó este proyecto no competía con nadie, porque no había otro. Empezamos a desarrollar este proyecto de cero. No sé cuantas compañías pesqueras extranjeras vienen hoy a invertir en pesca a Argentina, y además invierten en plantas en tierra. Hoy no creo que exista otra más que la nuestra”, opinó.
Fuente: Revista Puerto