IMPERDIBLES TRELEW
Gran hermano dormido
Han pasado ya once meses desde que las cámaras de la ciudad de Trelew dejaron de funcionar. En diciembre del año pasado, sobre fin de año, se cayó la concesión de la empresa que prestaba el servicio de monitoreo y las cámaras se apagaron. Solo tres quedan en funcionamiento en toda la ciudad, del total que cubrían gran parte del centro y algunas vías principales. Lo cierto es que si bien la secretaría de Seguridad dijo en el mes de enero a este diario que se estaba trabajando para unificar el servicio en una sola empresa, y para ello se había comenzado a diagramar un nuevo llamado a licitación. Sin embargo desde ese entonces y hasta ahora basta con pasar por el frente del Centro de Monitoreo de Trelew para ver a través de su amplia vidriera que la mayoría de los monitores están apagados y los efectivos que allí trabajan sin mucho por hacer. La municipalidad había solicitado el traspaso del centro de monitoreo a su órbita para ser el Ejecutivo el que se encargue de poner nuevamente en funcionamiento el servicio, y si bien la idea había tenido una buena acogida por parte de los responsables de la seguridad a nivel provincial, hasta el momento nada sucedió. Fuentes municipales aseguran que esperan poder firmar el convenio, pero la verdad es que las contadas veces en las que José Glinski vino a la ciudad, no pasó por el Palacio, ni cerca.
Insanos
Es de locos realmente, tras más de quince días de espera el Hospital Zonal de Trelew sigue acéfalo. El nosocomio que cumplió cien años hace pocas semanas, vive precisamente una situación “histórica” en la que ningún médico de la ciudad conduce sus destinos. Y lo que es peor, como no hay director, no hay firma, y por tanto los expedientes pasan de largo al Ministerio de Salud provincial, donde se firman cuando pueden y desconociendo absolutamente los pormenores de muchos de ellos, la situación de pacientes y de empleados. Esto genera además una demora extra en todos los trámites y solicitudes de autorizaciones, que pone en jaque nuevamente este sensible bastión de la Salud Pública. En la misma situación se encontraría el Hospital de Rawson, que tampoco logra dar con su nuevo director, también como en el caso de Trelew por la renuncia en forma indeclinable de su anterior responsable. Encima, dicen los empleados, ambos hospitales dependen del Área Programática Trelew, a la que no dejan intervenir para nada ni firmar los expedientes, por lo que todo el clima se enrareció aún más. Lamentablemente este es el panorama que presentará en una situación única en la ciudad, el Hospital de Trelew justo cuando se han cumplido además cien años de que se comenzó a trabajar con la salud pública en la ciudad.
Municipio espejo
Hace ya bastante tiempo que algunos integrantes del Ejecutivo bromeaban con la aparición de un municipio paralelo, que desde la oficina del Omresp había montado el ahora secretario de Obras Públicas, Federico Massoni. Con presupuesto propio y sin tener que dar muchas explicaciones, el flamante “Capitán América” como lo bautizaron, se metía no solo con los servicios, sino que recorría barrios, levantaba minibasurales y le enseñaba a la gente a separar la basura. Todo eso sin ponerse colorado y con mucha exposición. Ahora no es paralelo, pero dicen que hay un municipio espejo, en el que ya instalado en el gabinete de Máximo Pérez Catán, Massoni recibe recursos extraordinarios, la banca del intendente y pasa por sobre toda opinión para cumplir sus objetivos. Que le sacó la burocracia a la gestión, de eso no hay dudas, pero lo que no termina de entender es que a veces la gestión debe respetar ciertos caminos que son los que marca el jefe comunal. Su “independencia” le puede costar caro al momento de conseguir la colaboración de sus pares y de otros responsables de área del Ejecutivo local. Basta con mencionar que el susodicho para comunicar sus acciones utiliza gacetillas de prensa propias que llegan a los medios antes de ser supervisadas por el área de prensa y logrando que no se puedan hacer las correcciones previas que ajusten la eficiencia escrita de Massoni al discurso oficial marcado por el intendente, generando más de un dolor de cabeza.
El informe en llamas
Esta semana serían presentados formalmente dos informes por parte del Organismo Municipal Regulador de los Servicios Públicos. En uno se transcriben todas las exposiciones que se realizaron en el marco de la Audiencia Pública en la Cooperativa Eléctrica, y en el otro se indican una serie de cuestiones a tener en cuenta sin las cuales no se podría sacar a la empresa de la crisis económico financiera en la que está inmersa. Entre las consideraciones que se presentarán, hay una que levantará polvareda sobre todo en el Concejo Deliberante si es presentada. Es que en medio de la coyuntura de tarifas actual se indica que el primer paso para detener el déficit mensual que acarrea la empresa, que es de unos siete millones, debe paliarse con un aumento de suma fija, a cuenta de algún otro futuro aumento. Algo así como la Tasa de Saneamiento de Madryn, Comodoro o el Fondo de Infraestructura y Mantenimiento de Esquel, que permita frenar el goteo. Además se propuso separar la deuda histórica y conseguir dinero para refinanciarla por otro lado, léase por municipio, provincia, nación o algún banco. Pero además se exige un saneamiento de la imagen de la entidad, seriedad, un cambio radical en la administración y elecciones. Un combo que es más difícil de conseguir que los más de doscientos millones de la deuda actual. Igualmente el informe no es vinculante y lo que si el Omresp hará es cerrar el análisis tarifario en breve y enviar el dictamen a la municipalidad, algo que si es vinculante y determinante de lo que vendrá.
Suma de problemas
El presupuesto en el Concejo Deliberante no fue sencillo de explicar, el secretario a cargo no solo tuvo que ir a dar explicaciones ya dos veces, sino que tendrá que ir una vez más, y además en cada oportunidad tuvo que ir acompañado de numerosos colaboradores para poder hacer todas las simulaciones que los ediles solicitaron. Y aún así no lograron convencerlos del todo. Al parecer las subas en el valor de las valuaciones del impuesto inmobiliario, son bastante considerables y se suman a otras subas como el impuesto automotor, tasas de servicios como Girsu y la recolección de residuos. Si bien son todos conceptos diferenciados, la verdad es que todo ese dinero para una vivienda tipo tiene que salir del bolsillo del mismo contribuyente, lo cual en un conjunto da prácticamente un tarifazo. La municipalidad se escuda en la necesidad de mantener los servicios municipales y de poder hacer algunas obras el año que viene. Suponiendo que no habrá mucho dinero ni de la Nación ni de la provincia, intentarán volcar en los contribuyentes, que aún así cumplen, el peso del dinero que necesitan recaudar para seguir siendo un municipio con las cuentas claras y saneado. La pregunta del millón es si este objetivo que es político sin dudas, será acompañado hoy por la mayoría de los concejales que responden a otros sectores políticos diferentes con otros objetivos políticos también diferentes. Considerando además que la representación que guarda en el Concejo el Ejecutivo es casi nula, con dos concejales, uno que recién se incorpora y el otro que casi ni va. Por eso la semana será decisiva, y sin dudas tendrá varias aristas interesantes que analizar cuando finalice.