El aeropuerto de Comodoro Rivadavia incorporó una nueva autobomba
Autoridades nacionales y provinciales encabezaron este lunes en Comodoro Rivadavia la puesta en funcionamiento de una moderna autobomba Oshkosh, entregada por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) al Aeropuerto Internacional General Mosconi. La incorporación de este vehículo de última generación permite elevar la categorización de la terminal aeroportuaria, que junto con la construcción en el predio de un cuartel de bomberos y el centro de control de operaciones aéreas permite avanzar en un esquema de mayor seguridad y refuncionalizar los espacios para la mayor comodidad de los usuarios.
Del acto oficial participaron el ministro de Gobierno del Chubut, Javier Touriñan; el administrador nacional de la ANAC, Alejandro Granados; el senador nacional Marcelo Guinle; el viceintendente Carlos Linares; el director de la Regional Sur de la ANAC, Pedro González; el director general de Infraestructura y Servicios Aeroportuarios, Damián Bocaccio; el jefe del Aeropuerto local, Leonardo Altamirano; el jefe de la IX Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, comodoro Guillermo Alsúa; funcionarios del Gobierno Provincial y municipal, concejales y personal aeroportuario.
Naves de mayor porte
Touriñan destacó que “se trata de un vehículo importante por lo que significa para la región”, y valoró que con esta entrega “el aeropuerto de Comodoro Rivadavia se eleva una categoría, lo que permite el arribo de naves de mayor porte que las actuales”.
En este sentido agradeció las gestiones “del senador Marcelo Guinle, que tuvo una pronta respuesta por parte de la gente del ANAC”, e indicó que esto, junto con otras obras proyectadas por este organismo nacional para los próximos meses, permitirá “ampliar las posibilidades de desarrollo de infraestructura aeroportuaria, descongestionar la terminal aérea y permitir mayor comodidad para los pasajeros”.
Guardias de 24 horas
Al respecto, el titular de la Administración Nacional de Aviación Civil, Alejandro Granados, resaltó que “el viernes pasado se licitó la construcción del edificio del Servicio de Extinción de Incendios dentro del espacio del Aeropuerto de Comodoro Rivadavia”, cuya construcción comenzará el próximo 16 de diciembre. Será uno de los cuatro que se harán en la región sur y posibilitará “que los bomberos hagan las guardias las 24 horas, capacitarse y recibir adiestramiento”.
Asimismo, Granados indicó que el ORSNA -organismo nacional que regula el uso de los aeropuertos- iniciará el próximo año en la terminal comodorense la obra de centro de control de área, lugar donde los controladores monitorean las imágenes que dan los radares ubicados en distintos puntos de la Patagonia. “Esta es una obra muy importante no sólo para el aeropuerto sino para toda la región sur”, consideró el funcionario nacional, y señaló que junto con esta gran inversión “se prevé la construcción de un área para la Policía de Seguridad Aeroportuaria y otros organismos oficiales, lo que liberará los espacios que actualmente ocupan dentro del edificio.
“Generamos así un mayor espacio para los pasajeros dentro de la terminal”, continuó Granados, quien apuntó que dentro de la refuncionalización de las áreas que quedan libres “se prevé la construcción de baños en la zona de preembarque y otras funcionalidades en la planta baja”.
Por su parte, Guinle destacó la decisión del ANAC de responder a las gestiones enviando a la ciudad una de las 6 autobombas de estas características que tiene previsto entregan en el transcurso de los próximos meses, y valoró las obras del cuartel del bombero y control aéreo, que permitirán impulsar mejoras en la aeroestación. “Hay que mejorar la aerostación en algunas cuestiones que son de absoluta necesidad y jerarquizan lo que para nosotros tiene un sustento estratégico muy grande en la Patagonia sur”, expresó.
Última tecnología
La flamante autobomba es un vehículo especialmente diseñado para uso aeroportuario. Está equipado con dos monitores, uno frontal en el paragolpes que arroja 300 galones por minuto y uno superior, con deflectores, que puede expulsar hasta 1000 galones por minuto.
Tiene una capacidad de 1.600 litros de espuma, 11.356 litros de agua y 227 kilos de polvo, pudiendo controlar la dirección, volumen y elemento a arrojar desde dentro de la cabina, resguardando la seguridad del operario. Al mismo tiempo cuenta con la posibilidad de ser conectada a una manguera como en las autobombas regulares. Además, el vehículo expulsa agua hacia el suelo a través de un sistema diseñado para apagar y enfriar la superficie por la que debe circular. Cuenta con tracción en cada una de sus seis ruedas, pudiendo variar entre velocidad y fuerza.
El jefe del Aeropuerto General Mosconi, Leonardo Altamirano, destacó que el vehículo “es especial para este tipo de trabajos, porque cuando sucede un accidente uno tiene que tratar de llegar antes de los 3 minutos para combatir el fuego. Por las características de construcción y materiales de los aviones, es más complicado pasado ese tiempo”.
En este sentido valoró la obra del edificio de extinción de incendios “que hoy está emplazado en otro lugar, y con esto se logra tenerlo dentro del predio del aeropuerto y no dentro de la IX Brigada Aérea, permitiéndonos trabajar de otra forma”.