Por especulaciones de productores, el pan llegó hasta los 30 pesos y sigue subiendo

1En las últimas semanas, quien compre asiduamente un producto de primera necesidad como el pan, habrá notado fuertes incrementos en el precio. El aumento se sintió en todas las panaderías y supermercados, y la razón es simple: en el último tiempo, la bolsa de 50 kilos de harina pasó de 200 a 400 pesos casi sin escalas. A nivel nacional, los molinos harineros se quejaron por el aumento constante del trigo, las especulaciones de los productores que no venden y complican el abastecimiento ocasionando que el producto se dispare.
El perjuicio tal como lo vienen denuncian durante los otros dos momentos en que se produjo este tipo de incrementos, termina siempre y en definitiva perjudicando al consumidor final.
Debido a esto, se hace inevitable que desde el comercio minorista tengan que elevar el costo de venta al público, porque se hace imposible absorber semejante incremento para el comerciante. Y esto no es todo amigos, porque desde las panaderías locales prometen que el alza continuará en los próximos días.

Hasta 30 pesos el kilo

Haciendo una recorrida por las diferentes panaderías, supermercados y almacenes de Puerto Madryn, se pudo notar una gran variedad de precios de pan. Empezando con las panaderías, podemos conseguir el kilo de pan desde los 20 pesos hasta un pico de 25. Por ejemplo, las dos panaderías más importantes del centro de la ciudad, como Valentina y Pequeños del Sur, todavía mantienen el kilo de pan común a 20 pesos, aunque no se sabe por cuánto tiempo más. Uno de los dueños de Pequeños contó: “Estamos tratando de mantenerlo a ese precio, pero el harina aumenta todas las semanas entre un 10 ó 12 por ciento, así que me parece que en cualquier momento vamos a tener que dar un sacudón a los precios, porque los costos ya no dan. Con Valentina tenemos un acuerdo y mantenemos los mismos precios porque somos competencia directa, pero en las panaderías de barrio, que son más libres, es probable que haya aumentado”.
Sin necesidad de alejarse del centro, frente a la plaza principal, encontramos una panadería que no pudo evitar el aumento y llevó el kilo de pan a 25 pesos: “Nosotros los teníamos a 20 el kilo, pero hace unas semanas lo tuvimos que llevar a 25, porque el harina subió de 200 a 400 pesos en muy poco tiempo. Nos habían dicho que iba a haber un 10 por ciento de descuento, pero no pasó nada al respecto”, contaron. Algo parecido ocurrió en una panadería de la calle San Martín, que de un día para el otro, el pan trepó de 18 a 23 pesos.

Supermercados y almacenes

Saliendo de las panaderías, pasamos por los dos supermercados más importantes de la ciudad y encontramos una gran diferencia. En Carrefour, el pan cuesta 22 pesos el kilo, pero no hay mucha variedad, ya que sólo tienen “flautita”. En La Anónima, el panorama se complica un poco más: el kilo de milonguita lo encontramos a 29 pesos, el Felipe a 24 y lo que ellos llaman “pan artesanal”, llegó hasta los 31 pesos el kilo. Y ni hablar si queremos disfrutar de un pan saborizado con queso, porque en ese caso habría que desembolsar 62 pesos para llevarnos un kilo.
La opción más económica es el almacén de barrio. Allí se vende la llamada “tira de pan”, cuyo precio unitario ronda los tres pesos, pero si hacemos la cuenta del precio por kilo, estamos hablando de 18 pesos, cuando hasta hace unos 20 días, por ese mismo precio el vecino, se podía llevar hasta un kilo y medio a su casa. De todas formas, la tira de pan sigue siendo lo más económico para el bolsillo, aunque la calidad no es la mejor.

La especulación con el trigo

Si vamos al grano de la cuestión, hay que analizar el por qué del salvaje aumento de la harina. Lo que produce esta cadena perversa, que arranca con la harina y termina en el consumidor final, es el valor del trigo, materia prima esencial en la producción del harina. A la mala cosecha que produjo escasez, hay que sumarle la especulación que hace el productor agropecuario, que prefiere guardar el cereal para inflar los precios y obtener una mayor ganancia por tonelada, que actualmente ronda los 780 dólares en el Mercado a Término de Buenos Aires, un 73 por ciento más caro de lo que estaba a fines de septiembre. Por ende, paga más el molino harinero, paga más el panadero y paga más el consumidor final, quien es el que, finalmente, termina absorbiendo y sufriendo la especulación del productor agropecuario. Dicen los especialistas que para diciembre el valor del trigo se derrumbará a poco más de 350 dólares la tonelada, por lo que el pan debería bajar su precio, pero habrá que esperar para ver si esto realmente ocurre.

Las opciones

Ahora bien, ¿qué se puede hacer ante el aumento del pan?, ¿cuáles son las opciones que tiene el consumidor?. Como dimos cuenta antes, el pan de tira en el almacén de barrio es la opción más económica a la hora de conseguir el pan elaborado. Otra de las opciones es amasarlo en casa, comprando un kilo de harina y un poco de levadura, con diez pesos se pueden hacer cerca de dos kilos de pan. Pero claro, para eso hay que tener tiempo y ganas.
Por último, el pan de mesa envasado (el viejo y querido pan lactal), no es una opción económica, pero sí rendidora. El paquete grande de lactal, que trae 630 gramos, ronda los 25 pesos, pero tiene la ventaja de que se conserva en perfectas condiciones durante varios días, a diferencia del pan común que debe comerse en el día.

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