La voz de Karamelo Santo, esta noche en Margarita Pub
Karamelo Santo es una banda con más de 20 años de trayectoria por todos los escenarios del país y del mundo. Con su rock mestizo, en el que combina el reggae, ska y cumbia, la banda mendocina se fue ganando su lugar tanto en Argentina como en países como Alemania, Austria, Suiza o Croacia. Gody Corominas, uno de los dos cantantes de Karamelo reside hace un par de años en Puerto Madryn y mañana estará en Margarita Pub haciendo un show con entrada libre y gratuita: “Tengo la fama de ser la ´rockola´ y, desde que empecé a tocar a los diez años, siempre que hubo un cumpleaños, salida, evento o lo que sea, me decían ´tocate una´. Y bueno, eso con el tiempo, me llevó a saberme cualquier cantidad de canciones, y cada tanto, me gusta hacer salidas así solo para tocar canciones que me gustam, que han sido mis referentes”, cuenta Gody y agrega que “hago un show donde básicamente, muestro lo que me gusta. Son covers de todo tipo, te podes encontrar con una canción de Rosamel Araya, con una del Flaco Spinetta o con una de Karamelo. Voy a ir a divertirme, a despuntar el vicio de guitarrero”, detalla este personaje al que vale la pena conocer y, sobre todo, escuchar.
Enamorado del mar
Mendocino de nacimiento, Gody Corominas recaló en Puerto Madryn por dos amores: su mujer Natalia y el mar. “Desde que tengo uso de razón que me gusta el mar y siempre soñé con vivir en el mar. Viví 20 años en Mendoza y la música me llevó a instalarme en Buenos Aires, donde viví 21 años más. Allí me conocí con Naty, que es de Madryn, llevamos 17 años juntos y siempre estuvieron las ganas de venir y con el tiempo lo pudimos lograr”. El hecho de vivir en nuestra ciudad, hace que Gody se sienta más tranquilo al momento de largarse a una gira, porque con Karamelo Santo, suele hacer viajes de 40 ó 50 días por Europa, o 20 días por México, por lo que su mujer se siente más contenida rodeada por su familia. Además, Corominas, destaca el hecho de vivir en una ciudad como esta: “La vida que se tiene acá es totalmente incomparable a la que se tiene en Buenos Aires. Estoy muy feliz de vivir en Madryn, porque el tiempo me sobra acá, ya no pierdo tres horas viajando de lugar a lugar”.
La distancia no complica, modifica
Karamelo Santo es una banda anclada en Buenos Aires, por lo que Gody debe viajar bastante seguido para Buenos Aires, y como los números todavía no dan para ir y venir en avión, recorre los casi 1400 kilómetros en micro: “Por naturaleza, cada situación que me toca vivir, la transformo en algo positivo. Tengo 20 horas de viaje, entonces son horas que tengo para escuchar música, para escribir, para leer, siempre canalizo los momentos de la vida. El esfuerzo de tener que ir a Buenos Aires para ensayar y tocar, lo justifico con las vueltas. Cada vez que vuelvo acá se justifica todo”.
Más allá del viaje, el hecho de estar tan lejos de sus compañeros podría llegar a complicar su relación con la banda, sobre todo en el sentido de la rutina laboral. Sin embargo, el cantante de Karamelo desmiente la complicación, diciendo que es sólo un cambio: “La tecnología genera cosas maravillosas. Por ejemplo, cuando grabamos el corte ´Cómo te voy a olvidar´, yo lo grabé acá en la habitación de al lado. El video lo grabé acá, el audio también, entonces todos nos enviamos por Dropbox las pistas y se mezclan en Buenos Aires. Si fuera el bajista, el guitarrista o el baterista de Karamelo, no podría, pero al ser uno de los dos cantantes puedo faltar a algunos ensayos, que no son muchos. De los ocho ensayos mensuales, yo falto a cuatro y con todos los shows que tenemos se hace más fácil. Seguramente cuando encaremos el nuevo disco, me tenga que mudar a Buenos Aires por lo menos dos meses para hacerlo”.
Su trabajo en Madryn
Su vida artística no sólo pasa por Karamelo Santo. En Buenos Aires, Gody lidera otra banda, aunque ahora está en un impass, llamada “La Brizuela Méndez”, y en Puerto Madryn también hace de las suyas, tanto desde los escenarios como desde la radio: “Me propusieron formar parte del equipo de un programa de radio que se llama ´Estamos en Kingston´, que sale los sábados de 20 a 22 por la Namuncurá. A partir de ahí se formó un grupo que se llama la EK Orquesta, que es una banda de reggae, con la que estamos ensayando bastante y estamos preparando una fiesta para el 4 de enero en Puerto Pirámides. Paralelo a esto, formé un trío como para despuntar el vicio y hacer esas canciones que generalmente no entran en Karamelo ni en La Brizuela Méndez, así que las tres horas que perdía viajando en Buenos Aires, acá las aprovecho para ensayar”.