Israel habría atacado a Siria con misiles de última generación
Según fuentes de la Administración de Washington citadas ayer por la noche por la cadena CNN, cazas de combate israelíes atacaron un objetivo militar cerca del puerto de la ciudad siria de Latakia.
El blanco del raid era un convoy de sofisticados misiles tierra-aire destinado al grupo chiÍ Hezbollah en el Líbano. Este partido-milicia proiraní es un aliado importante del régimen de Bashar Asad.
Horas antes de la información de la CNN, la cadena árabe Al Arabiya había afirmado que Israel había lanzado un ataque similar y con una misma finalidad en la zona de Damasco. Según sus fuentes, los misiles SA-8 (de fabricación rusa) fueron destruidos por completo.
La zona de la ciudad portuaria de Latakia es un punto estratégico e importante para Asad a nivel geográfico y militar. Sin olvidar que allí cuenta, en su lucha de supervivencia política contra los rebeldes, con gran apoyo debido a la presencia alauí.
No es la primera vez que Israel no confirma ni desmiente un supuesto ataque contra convoyes de armas a Hezbollah. Tampoco es la primera vez que la acusación procede de su gran aliado, Estados Unidos.
Hace unos días, era refrendada por el ministro de Defensa, Moshe Yaalon. «Israel no está ni desea involucrarse en la guerra civil siria pero está atenta y preparada para garantizar la línea roja marcada sobre las armas que pueden llegar a los grupos terroristas», advertía en alusión al envío de armas sofisticadas a Hezbollah, su gran enemigo en el Líbano.
Gracias al suministro iraní y sirio, el grupo del jeque Hassan Nasralá dispone de decenas de misiles de medio y largo alcance. Hezbollah está centrado en una intensa asistencia militar a las tropas de Asad frente a los grupos armados rebeldes en Siria. La caída de Asad sería un golpe muy duro para Hezbollah.
Desde enero del 2013, se cree que la Fuerza Aérea israelí ha lanzado cuatro ataques como mínimo contra convoys, bases o depósitos que contenían avanzado arsenal (de fabricación iraní y rusa) en Siria. Solamente cuando el bombardeo y sus efectos resultados evidentes al producirse en la zona de la capital, el régimen de Asad no tuvo más remedio que denunciar la ofensiva y amenazar con una «dolorosa respuesta contra la retaguardia del enemigo sionista si comete otra agresión contra Siria».