Presentaron nuevas unidades de los Bomberos Voluntarios
El cuartel de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn recibió ayer tres nuevas unidades que se sumarán a las siete ya existentes, completando un total de diez vehículos en total. “Estamos muy contentos de haber logrado comprar estos camiones, realmente los necesitábamos y los necesitaba toda la comunidad”, cuenta Gastón Alcucero, Presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn.
Las nuevas unidades fueron adquiridas en el exterior, y si bien no son cero kilómetro, están en óptimas condiciones para optimizar el trabajo de los bomberos de la ciudad. “Compramos una unidad cisterna, que nos viene muy bien porque teníamos problemas con el abastecimiento del agua; una unidad pesada de rescate Mercedes Benz, que la compramos en Holanda y es ideal para usar en la ruta; y una autobomba que viene de Estados Unidos con una capacidad de 5000 litros de agua en el tanque, que es excelente”, detalla Alcucero. La inversión total fue de 800000 pesos, de los cuales 120000 fueron aportados por la empresa Aluar, mediante un convenio que se realizó para la compra de la unidad cisterna, el resto fue financiado íntegramente por la Asociación. Estos nuevos camiones se suman a las cuatro autobombas, a la camioneta de rescate y a los dos vehículos chicos con los que ya contaban los bomberos.
Nuevas obras
Además de la adquisición de los nuevos vehículos, la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn comenzará a realizar obras de ampliación del cuartel de San Martín 697, también realizadas con fondos propios: “La semana que viene arrancamos con la ampliación del cuartel, porque no tenemos donde albergar mayor cantidad de efectivos. Cuando la Asociación cumplió 50 años, presentamos un proyecto que luego de varias idas y venidas, ya estamos cerrando. En esta primera etapa para la idea es generar nuevos espacios, por ejemplo, en el fondo del cuartel tenemos un lugar de 11 por 22 metros donde se va a hacer el taller, se va a abrir un espacio para el casino y lavaderos, generando nuevos lugares que nos van a permitir descomprimir el playón de automotores, ahora que necesitamos más lugar por las nuevas unidades adquiridas”, cuenta Alcucero y agrega que “la inversión total ronda los ocho millones de pesos y será financiada cien por ciento con fondos propios. Pudimos ahorrar unos mangos y los destinamos a esto”.
Sin embargo, no son todas rosas para los Bomberos de la ciudad. La falta de personal es uno de los déficits más notorios para la Asociación, ya que al ser un trabajo voluntario, no es fácil conseguir mucha gente que se sume: “Actualmente contamos con 46 efectivos y cinco aspirantes, que en diciembre terminan el curso básico y ya se incorporarán como personal efectivo. Pero si sacamos la cuenta, por la cantidad de habitantes que tiene la ciudad, son pocos bomberos”. La necesidad económica atenta contra las buenas intenciones de los aspirantes a bomberos, que van quedando en el camino movidos por la necesidad: “Arrancamos con 15 aspirantes y terminamos el año con cinco. En los próximos años van quedando uno por camada, porque la mayoría son pibes jóvenes y necesitan laburar. Y el dilema pasa por dos ejes: o laburan como bomberos, o se dedican de lleno a sus trabajos. Por lo general la patronal no entiende que necesitan tiempo, los aprietan y eso atenta contra la permanencia de los chicos en el cuartel. Además, hay una exigencia desde nosotros, porque necesitamos bomberos con capacitación, entrenamientos y eso demanda tiempo y en algún momento tiran la toalla. El romanticismo con la profesión se termina cuando no tenés que poner en la olla algo para comer”, explica Gastón Alcucero.
Ahora, por la ley
Son momentos tumultuosos para los Bomberos. A todo lo contado anteriormente, están luchando por una nueva ley provincial que ayude a los 26 cuarteles de todo Chubut a poder desempeñar mejor sus funciones: “La ley intenta modificar muchas cosas. Algunos son aspectos operativos y sociales con reconocimiento a la figura del bombero y a los miembros de las Comisiones en lo que respecta a seguridad, salud, seguros, pero lo más importante es el financiamiento”. Como siempre ocurre, es el dinero lo que traba todo. Dentro de la ley que presentaron las Asociaciones provinciales, el financiamiento es un punto clave para la supervivencia de los bomberos de las diversas localidades: “Creemos necesario que se destine un 0,54 por ciento del presupuesto provincial a los bomberos, que es lo que tomamos como piso, aunque creo que nos estamos quedando cortos. No estamos dispuestos a negociar la baja de este número, hay cuarteles que están muy complicados, como es el caso del de Lago Puelo que se declaró en riesgo económico”. Si bien la situación en la cordillera es complicada, no ocurre lo mismo con Puerto Madryn, que no tiene graves falencias a nivel económico: “En Madryn no nos sobra nada, pero tampoco estamos complicados. La tasa de bomberos que pagan los habitantes nos ayudan mucho y, sumado a una buena administración, hacemos que el dinero nos rinda de buena manera”, cierra Gastón Alcucero, Presidente de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn.