Los skaters hicieron un piquete por el retiro de las rampas del patinódromo
Los jóvenes que practican skate habitualmente en el patinódromo se encontraron el sábado con una desagradable sorpresa, la municipalidad había retirado las rampas en la que los skaters practicaban su deporte casi todos los días. Debido a esto, unos 50 chicos y no tan chicos, se convocaron ayer al mediodía frente a la Municipalidad para reclamar por el regreso de las rampas al patinódromo de la Avenida Roca, junto al monumento a La Galesa. Luego de que se realizara la convocatoria vía Facebook, con la consigna “Skate sin represión”, los jóvenes cortaron la calle Belgrano y quemaron gomas, mientras agitaban banderas con consignas como “Pista pública ya” o “Devuelvan las rampas”.
El intendente Ricardo Sastre recibió a un grupo de jóvenes junto con la madre de uno de ellos, mientras el resto de los manifestantes continuaba en la puerta del Palacio Municipal. “Estas rampas las construimos nosotros para un evento y luego las rescatamos del Gimnasio Municipal para traerlas al patinódromo. Necesitamos tener un lugar para practicar skate, que es un deporte que tiene cada vez más adeptos en la ciudad”, contaba Nahuel, de 17 años y agregó que “si hacemos skate en otros barrios, los vecinos y la policía nos sacan enseguida, y además mis viejos está tranquilos porque saben que estoy en el patinódromo, que es un lugar seguro”.
Quejas de vecinos
Luego de una hora de reunión, se llegó a un acuerdo para trasladar las rampas a otro sector de la ciudad, según indicó Ricardo Sastre: “Se les va a destinar un lugar especial en el Parque de la Ciudad, pero primero deberá constituirse una Institución con Personería Jurídica, en la que los padres de los chicos se hagan responsables ante cualquier accidente. No queremos que la ciudad deba afrontar otro juicio millonario por una lesión de algún joven que practica un deporte riesgoso como es, en este caso, el skate”. Ante la pregunta del por qué del traslado de las rampas, el jefe comunal sostuvo que “teníamos muchas quejas de los vecinos, en especial del edificio Torremar, por ruidos molestos, y también de los padres de los chicos que iban a patinar, porque ya no tenían lugar para practicar su deporte”.
Tras el acuerdo al que llegaron los jóvenes y la municipalidad, no dejó a todos satisfechos. “No estamos del todo conformes, primero porque nos sacaron el lugar que teníamos frente al mar, y segundo, porque hasta que no veamos las rampas en el parque, no creemos del todo la promesa que nos hicieron”, declaró uno de los manifestantes.
La versión municipal
Un parte emitido por la oficina de prensa de la comuna focalizó el conflicto en otra situación. “Lo que sucede es que el Municipio tomó conocimiento de dos denuncias radicadas en la Comisaría Primera por una mujer que manifestó que las rampas le pertenecían al Centro de Día que ella preside y que los jóvenes las habían sacado de dicho lugar sin permiso”, explicó una gacetilla oficial.
Jefe Comunal admitió a los jóvenes que “las rampas de las que se hablan pertenecen en un 50% al Municipio y el otro 50% es del Centro de Día del Gobierno de Provincia. Lo que haremos es solicitarle a Provincia que le brinde al Municipio el otro 50% para que sean nuestras completamente, y podamos instalarlas en algún lugar donde ustedes puedan llevar a cabo la práctica de este deporte hasta tanto tengan una personería jurídica que nos permita gestionar un lugar definitivo” agregando que “nosotros siempre estamos abiertos al diálogo, jamás cerraremos las puertas en la cara de nadie. Pueden contar conmigo y con el Municipio para lo que precisen. Saben ustedes que soy un hombre que toda la vida estuvo relacionado con el deporte, es inútil pensar que yo me voy a oponer a las actividades de ustedes”.