«Iron Man» inspira al Pentágono para crear soldados del futuro

IRONExiste una teoría que asegura que la mayaría de los avances científicos se los debemos a las guerras, detrás de cada invento de innovación tecnológica se esconde el afán humano de destruir a sus semejantes. Más allá que estas afirmaciones son mucho más que polémicas y darían para varios debates, el hecho que investigadores del ejército estadounidense esté actualmente trabajando en el desarrollo de una armadura de alta tecnología que otorgará a los soldados una «fuerza sobrehumana», similar a la retratada en filmes de acción como «Iron Man» no le hace nada bien a la refutación de mitos. Aunque, en este caso, hasta podría decirse que la realidad supera a la ficción, o por lo menos intenta copiarla con la mayor fidelidad posible.
Esta armadura, que sus investigadores denominan paradójicamente «revolucionaria», ha sido bautizada con el críptico nombre de «Traje ligero de operador para asalto táctico» (TALOS, por su sigla en inglés), y estará dotada de un esqueleto externo para permitir a los soldados transportar equipamiento pesado, además de una potente computadora y una protección antibalas, así como un sistema de control de los signos vitales, indicaron los expertos.
«Algunas de las tecnologías previstas para el TALOS comprenden una armadura avanzada, ordenadores que permiten a los soldados saber dónde se encuentran en todo momento en el campo de batalla y comunicarse con los mandos, así como un sistema de alimentación eléctrico y un esqueleto exterior muy móvil», precisó un reciente comunicado del Ejército de Estados Unidos.
El comando de operaciones especiales estadounidenses (US Special Operations Command), que supervisa los mandos de élite de la Marina (los ‘NAVY Seals’), y del Ejército (los ‘Army Rangers’), convocaron el mes pasado a investigadores a presentar tecnologías que puedan ser incorporadas a «una armadura de combate inteligente». Tal y como pasa en las películas…
La gente del ejército norteamericano es optimista con esta convocatoria y esperarán los proyectos hasta septiembre del año entrante. Tras ello, el comando militar y los responsables del Pentágono decidirán cómo proceder, teniendo en cuenta las crecientes restricciones presupuestarias, explicó el portavoz del comandante del Ejército para la investigación, el desarrollo y la ingeniería, Roger Teel.
Y siguiendo con la influencia cinematográfica, el mismo Teel afirmó que este futuro acorazado de combate podría utilizar un «blindaje líquido» que recuerda a la película «Terminator», pero esa tecnología todavía está en sus primeros pasos de desarrollo, confesó. El líquido se convertiría en sólido con una carga magnética o eléctrica, según el proyecto desarrollado por científicos del Massachussets Institute of Technology (MIT). De todas formas, según los testigos, es asombroso el video de demostración de esta armadura, difundido por el Ejército estadounidense, el cual muestra a un soldado con este tipo de equipamiento ubicado debajo el marco de una puerta mientras las balas que le dispara el enemigo desde muy cerca resbalan sobre su protección.
Las siglas TALOS se refiere a los robots de bronce de la mitología griega que Zeus desplegaba para proteger a su amante Europa. A pesar de la referencia al mito y al hecho de que ambiciosos proyectos anteriores no hayan tenido continuidad, los militares a cargo del proyecto insisten en el realismo de las tecnologías para el TALOS.
El proyecto se inscribe en una tendencia actual de investigación que se concentra en el interfaz hombre-máquina, que trata de desdoblar la capacidad de un solo soldado; como por ejemplo la idea de poner en una pantalla en el casco del soldado, donde pueda observar el lugar en el que se encuentran las fuerzas en el campo de batalla es similar a los esfuerzos que ya existen para desarrollar cascos destinados a pilotos del nuevo cazador F-35, revelaron los militares.
Fue iniciado por el almirante William McRaven, líder del comando de operaciones especiales, famoso tras dirigir la redada de los ‘Navy SEAL’ para acabar con Osama Bin Laden en mayo de 2011. El almirante se declaró en julio «muy vinculado» al proyecto. «Me gusta pensar que el último miembro de un comando perdido en combate será de verdad el último y pienso que podemos conseguirlo», afirmó.
El proyecto será desarrollado de forma conjunta por las universidades, los científicos que trabajan para las agencias federales, y las empresas de tecnología, precisó James Geurts, encargado de las adquisiciones. Pero es todavía muy pronto para estimar su costo, añadieron los responsables militares del proyecto.
Y para finalizar, y traerle tranquilidad a más de uno, aunque reconozcan que TALOS hace pensar a la armadura de Tony Stark en «Iron Man», los militares señalaron que la armadura del futuro, contrariamente a la del superhéroe, no permitirá volar.

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