Faltan vacantes para los Hogares Maternos Infantiles
Los hogares maternos infantiles de la ciudad de Puerto Madryn, albergan a chicos que necesitan ser cuidados mientras sus padres concurren al trabajo. Existen siete centros de este tipo en toda la ciudad, y uno de los más emblemático es el Evita, ubicado en Hipólito Yrigoyen al 300, al que concurren 86 niños que tienen entre 45 días y 4 años de edad.
Sin embargo, las actuales 86 vacantes no son suficientes para satisfacer la demanda existente, según advierte la vice directora de la institución, Estela Malicia. “La verdad es que faltan vacantes, necesitaríamos tener lugar para 200 chicos, si queremos cubrir todas las solicitudes que tenemos”, confesó.
En tanto, sostuvo que “ahora, por ejemplo, tomamos a un bebé que se quedaba en la casa con la hermanita de nueve años. Se estudió el caso y se determinó que no podía quedar un menor con un bebé a cargo, así que se lo incorporó. Tenemos un cierto límite para cada sector, y ahora que hay dos asistentes tenemos ocho, nueve bebés, pero antes había como 15, que es mucha cantidad para dos personas”.
La misma situación viven los otros cinco hogares: el Quemú, ubicado en Juan Muzzio Norte 310; el Laurita Vicuña, del Barrio Pujol II; el Gobernador Fontana, de Gales al 1700; el Dr. Elías Péretz Smolarsky, del Barrio San Miguel; el Dr. Fortunato Abrany, también del Pujol II y el hogar Elsie Williams de Bezunartea, ubicado en Patricias Argentinas y Manuel Castro.
Deficiencias
Al igual que el resto de los empleados municipales, advierten con preocupación la recurrente demora en la fecha de cobro de los sueldos. Hace pocos días, los profesores de los diversos talleres artísticos de la ciudad, realizaron un paro por los reiterados atrasos en el cobro de sus haberes, y algo parecido ocurrió con la gente que trabaja en los materno infantiles, quienes hace un par de semanas también pararon en reclamo de la regularización del pago salarial.
“Es un problema, todos los meses cobramos tarde. Además, tenemos sueldo muy bajos, se quedaron en el tiempo con el monto que nos tendrían que pagar por los turnos de siete horas que realizamos”, declara Malicia.
Otro de los inconvenientes que atraviesa el Evita, tiene que ver con la calefacción en época invernal, según manifestó ya que “tenemos un sector al que llamamos el quincho, donde funcionan dos salas y que en invierno nos morimos de frío, aunque el problema no somos nosotros, sino los chicos. Hay una sola estufa y que, encima, funciona mal. En el resto del hogar no tenemos problemas con el frío, pero en el quincho necesitamos más calefacción”, detalla la vice directora de la institución.
Reparaciones demoradas
El edificio donde funciona el Hogar Materno Infantil Evita fue remodelado casi en su totalidad en el año 2006., sin embargo, de vez en cuando se sucede algún inconveniente que hay que reparar y no siempre la respuesta es inmediata.
“Nos pasa que cuando se rompe algo llamamos al corralón para que lo vengan a arreglar, pero siempre tienen prioridad los problemas más grandes, y el personal no siempre alcanza. Por ejemplo, ahora tenemos una pérdida en el baño pero todavía no lo vinieron a arreglar”, manifestó Estela Malicia.
En el Evita a los chicos se les sirve el desayuno, el almuerzo y la merienda, que es entregada por la Municipalidad. En ese aspecto, nunca falta nada y los chicos comen realmente bien. “Nos traen de Economato el almuerzo y acá se hace la leche, les damos facturas, pan con dulce. No hay problema en cuanto a la cantidad, porque ellos traen un papel donde detallamos la cantidad de comida y si falta algo. Por ejemplo, hoy llamamos y pedimos más raciones de comida, pero nunca tenemos problemas al respecto”, concluyó la vice directora.